Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve

quarta-feira, 6 de maio de 2020

Regreso a la normalidad


by  Alfredo Martirena

“La hondura política y el compromiso social de Simone Weill son tan radicales como su misticismo”

El filósofo de inspiración comunista Francisco Fernández Buey resultó, junto al periodista y escritor José Jiménez Lozano, uno de los lectores más atentos y estimulantes de la obra de la francesa Simon Weill, siendo el suyo un pensamiento entregado a los desarrapados del mundo. Ajena a lo profano (en su sentido etimológico, estar fuera de lo sagrado), Weill se sentía tan incómoda delante de la curia como frente a las altas instancias intelectuales del partido. De familia pudiente, abandonó sus clases para trabajar en una fábrica, acudió a la Guerra Civil Española (siendo antimilitarista, no pacifista) y tuvo su epifanía en la localidad francesa de Solesmes. Su pensamiento es uno de los más radicales del pasado siglo.
Salvador López Arnal y Jordi Mir García han realizado una compilación del análisis de Fernández Buey en Sobre Simone Weill. El compromiso con los desdichados (El Viejo Topo).

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photo: Rogério Barroso. Foto nº. 3633 - Arte.

terça-feira, 5 de maio de 2020

Nuestro Green New Deal

Vivimos una encrucijada civilizatoria cuyo alcance y consecuencias todavía inciertas envuelven las diferentes esferas de la vida. La pandemia ha desnudado y agudizado las desigualdades sociales y económicas haciéndolas más insoportables que nunca. Hoy se vuele necesario retomar aquellas alternativas que hace solo unos meses parecían inviables para encontrarle una salida diferente a esta crisis. Como pocas veces, la pandemia nos impulsa a dejar de mirar el Estado, los mercados, la familia, la comunidad, con lagañas tradicionales. A la luz de nuestra vulnerabilidad social y nuestra condición humana, como seres inter y ecodependientes, debemos repensar en una reconfiguración integral, esto es, social, sanitaria, económica y ecológica, que tribute a la vida y a los pueblos. 

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photo: Maria Barroso. Foto nº. 3632 - Bali.

¿La vuelta a qué normalidad?

Estamos comenzando lo que llaman la “desescalada hacia una nueva normalidad”. Vayamos por partes. Lo de desescalada se entiende bien, aunque los filólogos sean críticos con el palabro. Se trata de ir aligerando, gradualmente y según edades y actividades, las medidas de confinamiento de la población y de paralización (lo llaman hibernación) de la vida económica y social. A los niños se les permite ya salir al aire libre una hora al día y los adultos podremos hacer lo mismo desde el próximo sábado. Muy controladamente, desde luego, y sin que ello suponga el ansiado encuentro con familiares y amigos, ni que podamos volver a desayunar mientras leemos la prensa en la abacería de la esquina, o tomarnos una caña en el bar en que solíamos.

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photo: Madre Barroso. Foto nº. 3631 - Bali.

Pandemia de los pueblos olvidados

La ONU llamó a que los gobiernos tengan un cuidado especial con las comunidades originarias. Denuncian discriminación.
Falta de alimentos y agua, escasez de leña e imposibilidad de trasladar insumos básicos, discriminación y hasta un adolescente baleado por la espalda (en un campo del millonario Eduardo Eurnekian). Son algunas de los impactos del coronavirus en los pueblos indígenas de Argentina. Naciones Unidas llamó a que los Estados tengan políticas especiales de cuidado y protección para con las comunidades originarias. “Basta de genocidio contra las comunidades”, reclamó Gladis Jara, de la comunidad qom Las Lomas (Santa Fe).

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photo: Madre Barroso. Foto nº. 3630 - Bali.

Trump ensaya la invasión de Venezuela


Fonte: Rebelión

La frustrada incursión de un grupo de mercenarios pretendiendo desembarcar en las costas de Macuto, estado de La Guaira, es la enésima prueba de que Estados Unidos, es un “estado canalla”; es decir, un país que viola sistemáticamente la legalidad internacional y al hacerlo pone en peligro la paz mundial.
La tentativa de la madrugada del pasado domingo confirma que la Casa Blanca persiste en su criminal actitud de mantener el bloqueo e intentar por cualquier medio derrocar a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. E insiste en esta actitud en medio del desastre que la pandemia está produciendo en su país (69.000 muertos y más de 30 millones de desempleados). Imperturbable ante el caos, Trump tiene tiempo para ordenar que una banda de mercenarios ponga en marcha su criminal “licitación para una invasión tercerizada” tal como fuera formalmente anunciada por el bandolero neoyorquino.[1] El objetivo de este primer ataque fue testear la capacidad de respuesta de la FANB (Fuerza  Armada Nacional Bolivariana), su cohesión frente a los invasores y su eventual vulnerabilidad ante la tentación que despierta entre malhechores de todo tipo la millonaria recompensa ofrecida por Washington. A no confundirse: lo ocurrido en Macuto no es un incidente aislado sino un engranaje de un plan meticulosamente concebido y cuyo desenlace final, en la afiebrada alucinación de quienes lo pergeñaron, es el secuestro o el asesinato del presidente Nicolás Maduro y la concreción del tan ansiado como elusivo “cambio de régimen.”