Y esta ha sido una más. En menos de dos meses, la guerra entre las dos repúblicas de Azerbaiyán y Armenia dejó nada menos que 5.000 muertes, decenas de miles de heridos y desplazados, y millones de vidas destrozadas. Los armenios están denunciando el uso de municiones de racimo y fósforo blanco por los azeríes contra la población civil. Luego, como si nada, los dirigentes de ambos países se sentaron en la mesa, firmaron un alto el fuego gracias a la mediación de Rusia, y con un apretón de mano anunciaron el nuevo mapa de Cáucaso Sur y algo más.
Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve
sexta-feira, 27 de novembro de 2020
Biden ante una sublevación latinocaribeña
El detonador del reciente estallido social en Guatemala fue el enérgico rechazo popular al mayor presupuesto de su historia, más de 12 mil millones de dólares aprobados de forma opaca, ilegal y aumentando el endeudamiento externo. No obstante su aumento de más de 2 mil millones respecto al del año 2019, reducía la ya miserable inversión social en educación, salud, amparo a lactantes y, en general en combatir la pobreza.
quinta-feira, 26 de novembro de 2020
Al despertar de la pandemia…
Como tuve ocasión de comentar anteriormente, el año 2020, aparte de ser el año fatídico en el que un virus desconocido cambió nuestra forma de vivir y se cobró más víctimas que algunas guerras, se inició bajo el penoso recuerdo de la amenaza nuclear. El pasado 16 de julio, apenas levantado el confinamiento sanitario, se cumplió el 75º aniversariode la primera explosión nuclear producida por el ser humano sobre la superficie terrestre. Poco después, las dos primeras armas nucleares de la historia de la humanidad aniquilaron sendas ciudades japonesas con una horrenda carnicería, en lo que fue un brutal experimento para probar dos modelos distintos de ese tipo de arma.
“Marruecos es una dictadura, hay saharauis que no pueden volver a su casa tras una manifestación”
“Apoyo a mi pueblo, queremos nuestra libertad después de 45 años esperando con la misma película; lo que ha ocurrido es la gota que colma el vaso y no tenemos miedo”, afirma Dahba, saharaui que reside en Valencia desde hace una década con una familia de acogida. Vestida con la melfa típica de la mujer saharaui, participó en una concentración el 21 de noviembre en el barrio de Benimaclet (Valencia), tras la reciente ruptura del alto el fuego por parte del Reino de Marruecos. Cerca de 300 personas asistieron al acto reivindicativo, contra la ocupación militar y por la autodeterminación del pueblo saharaui, convocado pocos días antes a través de las redes sociales y carteles. “El Gobierno español nos hace el vacío”, critica la joven.
Diego Maradona, más que humano
Entre las mil imágenes que bombardearon las redes en cuanto se supo la noticia, vi una que mostraba al Diego de espaldas, caminando por el túnel, en botines, shorcitos, la diez en la espalda, la nube de rulos en la cabeza. Se está yendo rumbo al campo de juego, casi se alcanza a oír el ruido de los tapones contra el piso y, a sus costados, dos filas de superhéroes despidiéndolo. Superhéroes de pacotilla, de la Marvel: a él, que nunca fue un muñequito, que rompió todos los moldes por ser de carne y hueso, por ser tan rabiosamente humano. Diego yéndose por el túnel, yéndose como le hubiera gustado a él: vestido para jugar, listo para romperla toda una vez más.
