En 1992 el politólogo estadounidense Francis Fukuyama se atrevió a
anunciar el «fin de la historia». «Con el hundimiento de la URSS, dijo,
la humanidad entra en una nueva era. Conocerá una prosperidad sin
precedentes». Aureolada con su victoria sobre el imperio del mal, la
democracia liberal proyectaba su luz salvadora sobre el planeta
asombrado. Desembarazada del comunismo, la economía de mercado debía
esparcir sus bondades por todos los rincones del globo, unificando el
mundo bajo los auspicios del modelo estadounidense (1). La desbandada
soviética parecía validar la tesis liberal según la cual el capitalismo
–y no su contrario el socialismo- se adaptaba al sentido de la historia.
Todavía hoy la ideología dominante reitera esta idea simple: si la
economía planificada de los regímenes socialistas cayó, es porque no era
viable. El capitalismo nunca estuvo tan bien y ha conquistado el mundo.
Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve
Mostrar mensagens com a etiqueta Bruno Guigue. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Bruno Guigue. Mostrar todas as mensagens
quinta-feira, 29 de novembro de 2018
terça-feira, 6 de novembro de 2018
Contrahistoria de la Guerra Fría
De Ucrania al asunto Skripal, de Siria al Russiagate, la
actualidad ofrece una ración diaria de lo que bien podríamos denominar
«la nueva guerra fría». Como en los buenos viejos tiempos, el mundo se
divide en buenos y malos y sufrimos una avalancha impresionante de
propaganda. Esto no es nuevo. Para acreditar una amenaza soviética
suspendida como la espada de Damocles sobre las democracias
occidentales, se propagó en repetidas ocasiones, hasta los años 80, que
el arsenal militar de la URSS era claramente superior al de Estados
Unidos. Pero era totalmente falso.
Subscrever:
Mensagens (Atom)