Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve
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quinta-feira, 21 de dezembro de 2017

Che Guevara, apóstol de los oprimidos (III)


¿Cómo se convirtió el Che en Presidente del Banco Nacional de Cuba?

El Che no era economista de formación sino médico. Aunque tenía conocimientos en este campo, adquiridos gracias a diversas lecturas, el mundo bancario le era ajeno. Pero hacía falta una personalidad íntegra a la cabeza de una institución que había visto sucederse los ladrones, y el Che era la persona ideal. Aceptó la responsabilidad por deber revolucionario. Firmaba los nuevos billetes con su apodo “Che”. Siempre sintió un soberano desprecio por las riquezas materiales.

quinta-feira, 7 de dezembro de 2017

Fidel Castro, el otro nombre de la dignidad

Hay hombres que atraviesan los siglos y se inscriben en la eternidad, pues personifican principios. Maximiliano Robespierre, el incorruptible, el apóstol de los pobres, dedicó su existencia breve e intensa a luchar por la libertad del género humano, por la igualdad de derechos entre todos los ciudadanos, por la fraternidad entre todos los pueblos del mundo, suscitando el odio feroz de los termidorianos y de sus herederos que perdura hasta hoy. Fidel Castro, el otro nombre de la dignidad, tomó las armas para reivindicar el derecho de su pueblo y de todos los condenados de la tierra a elegir su propio destino, atizando la aversión de las fuerzas retrógradas a través del planeta.
Patio trasero de Estados Unidos durante seis décadas, Cuba era constantemente humillada en su aspiración a la soberanía. A pesar de las tres guerras de independencia y los sacrificios del pueblo de José Martí, héroe nacional y padre espiritual de Fidel Castro, la isla del Caribe sufrió el yugo opresor del poderoso vecino, deseoso de asentar su dominio en la región. Ocupada militarmente y luego transformada en república neocolonial, Cuba vio a los gobiernos de la época obligados a plegarse a las órdenes de Washington. El pueblo cubano, orgulloso y valiente, soportaba afrenta tras afrenta. En 1920, el Presidente Woodrow Wilson mandó al general Enoch H. Crowder a La Habana tras la crisis política y financiera que golpeaba el país y ni se dignó a informar al Presidente cubano Manuel García Menocal. Ése hizo partícipe de su sorpresa a su homólogo estadounidense. La respuesta de Washington fue humillante: “El Presidente de Estados Unidos no considera necesario conseguir la autorización previa del Presidente de Cuba para mandar a un representante especial”. Tal era la Cuba prerrevolucionaria.

terça-feira, 5 de dezembro de 2017

Che Guevara, apóstol de los oprimidos (II)



El Comandante Ernesto Che Guevara pronuncia su último discurso en un evento internacional en el Segundo Seminario Económico de Solidaridad Afroasiática, 24 de febrero de 1965 en Argel.



II. Las primeras medidas revolucionarias

¿Fue el Che Guevara uno de los primeros guerrilleros en entrar en La Habana? 

Después del fracaso de la ofensiva batistiana de junio y julio de 1958 destinada a liquidar una vez para todas a la guerrilla, Fidel Castro decidió lanzar a finales de agosto una contraofensiva y extender la insurrección armada a toda la isla. El Che y Camilo Cienfuegos encabezaron dos columnas y se marcharon a la zona central de la isla, Villa Clara. El periplo de cerca de 500 kilómetros duró un mes en condiciones sumamente difíciles. Los guerrilleros sólo pudieron alimentarse 11 veces en 30 días e incluso tuvieron que comer “una yegua cruda sin sal”. “Sólo los insultos y las amenazas de todo tipo lograban hacer caminar a esta masa agotada”, escribió el Che en su diario. A finales de diciembre, las tropas del Che y Camilo asaltaron la ciudad de Santa Clara y se apoderaron del famoso tren blindado lleno de armas y municiones. Al alba del 1 de enero de 1959, Batista abandonó al poder y huyó a la República Dominicana del tirano Trujillo. Fidel Castro ordenó entonces al Che y a Camilo marchar sobre La Habana y apoderarse del cuartel de la Cabanael primero y del campo militar de Columbia el segundo.