En octubre de 2021 se publicaron casi 12 millones de documentos relacionados con cuentas en paraísos fiscales. Pusieron en evidencia parte de la riqueza oculta de políticos, empresarios, artistas, deportistas, miembros de familias reales, líderes religiosos y corporaciones de más de 200 países. Es lo que se conoció como Pandora Papers. Antes, en noviembre de 2014, habían aparecido los Luxemburg Leaks: operaciones secretas de 343 grandes empresas para evitar el pago de impuestos; que habían contado, para hacerlo, con la colaboración de las autoridades de Luxemburgo. Un año y medio después, a principios de 2016, se filtraron los archivos del bufete de abogados Mossack Fonseca, panameño. Con este episodio se conoció que el entonces presidente Mauricio Macri había integrado el directorio de Fleg Trading, empresa registrada en Bahamas entre 1998 y 2008.
Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve
segunda-feira, 7 de fevereiro de 2022
El Ártico, la clave que conecta el cambio climático con la crisis en Ucrania
l volumen de hielo cae de media un 35% en invierno y un 75% en verano mientras el transporte de mercancías con barcos ha crecido un 350% en solo cinco años: a la cabeza, el gas y el petróleo que Rusia vende a la UE
El cambio climático que funde el Ártico a marchas forzadas es una herramienta útil para Rusia –el cuarto emisor de CO2 del mundo– en su conflicto con occidente a cuenta de la frontera de Ucrania. Cuanto más destruye el calentamiento global el mar helado del norte, más caja hace la Federación Rusa con el gas y el petróleo que extrae del Ártico, transporta por un océano libre de hielo y vende, en grandes cantidades, a la Unión Europea.
quinta-feira, 3 de fevereiro de 2022
El nefasto regreso del FMI
Representantes y representados
Porque no se ve un horizonte estratégico más allá del discurso “de izquierda”, que dista mucho de la práctica gubernamental que no ha generado hasta ahora verdaderas medidas de transformación, limitándose a recuperar la estabilidad y el crecimiento económico, así como afrontar la pandemia luchando por preservar la salud y la vida. Todo esto es correcto, pero se hace en términos de preservar el orden establecido. Es bueno que el presidente se reclame de izquierda, los que votamos por él queremos justamente eso: más izquierda y menos concesiones al statu quo. Eso también quiere decir escuchar más al bloque social del proceso de cambio que le entregó su confianza y sobre todo sus esperanzas y no actuar en función de lo que dice la oposición, dado que la derecha está abocada a la crítica permanente, nada propositiva y las más de las veces alejada de cualquier razonamiento de la realidad.
La lucha por las condiciones materiales de la existencia
El asentamiento de Palos de la Frontera, en Huelva, estaba devastado. Un incendio había arrasado buena parte de las chabolas, como sucede de tanto en tanto, y muchos hombres pasaban la tarde levantando de nuevo sus frágiles viviendas, construidas a base de palés, de cajas de cartón y de plásticos. Las empresas de los frutos rojos cobran cada palé a 1,5 euros; una chabola puede suponer un gasto de entre 300 y 500 euros. La mayor parte de los hombres y mujeres que habitan el asentamiento proceden de Senegal y Marruecos y comparten su condición de migrantes indocumentados. Eso les deja en una situación de absoluta precariedad: no tienen luz, ni agua ni gas, y su extrema vulnerabilidad los hace objetivo de todo tipo de abusos, como que les cobren 500 euros por empadronarse, o varios miles de euros por un contrato laboral con el que aspirar, algún día, a formalizar su residencia. Mientras lo logran, las duras condiciones del trabajo en el campo suelen ser su única opción.
