Tras la muerte de Adama Traoré el pasado mes de julio durante un
“control de identidad” de los gendarmes, la violencia, los insultos
racistas y la violación de Théo el 2 de febrero por parte de cuatro
policías han vuelto ha suscitar la cólera de los barrios populares en
general y en particular de sus habitantes surgidos de la inmigración.
Cuando todavía estábamos impactados por la emoción y la cólera, los
senadores y diputados adoptaban definitivamente el proyecto de ley que
suaviza las reglas de legítima defensa de los policía.
La
última ley del mandato de cinco años de Hollande autoriza a los
policías a disparar después de dos avisos en cinco situaciones que se
enumeran en el texto de la ley. El texto prevé además que se dupliquen
las penas por el delito de “desacato a un agente” con lo que la pena
posible pasa a un año de cárcel y 15.000 euros de multa. La nueva ley
instaura también el anonimato de los policías en los procedimientos
judiciales, una práctica que hasta ahora estaba reservada únicamente a
los investigadores de casos de terrorismo.
Sem comentários:
Enviar um comentário