Los números son alucinantes: desde el inicio del conflicto en Yemen, se
estima que 85.000 niños menores de cinco años han muerto de hambre y
enfermedades extremas, según el último análisis de Save the Children,
la organización internacional de salud y derechos humanos. Si bien los
niños son los más afectados por el conflicto, 14 millones de personas
corren riesgo de sufrir hambruna, según datos compilados por las
Naciones Unidas.