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quarta-feira, 14 de junho de 2023

La UE apuesta por la dictadura de Túnez para que haga de policía de fronteras en el Mediterráneo

El proceso de transformación de Túnez en una dictadura ha completado casi todas las etapas necesarias. No es algo que preocupe a la Unión Europea. Es más, es posible que piense que le beneficia. Un solo interlocutor al que convencer para que acepte interpretar el papel de policía de fronteras del sur de Europa. 

No hay que ser tacaño con el precio. No obligan a nadie a hacerlo gratis. Las compensaciones económicas serán numerosas. Se retorcerá el lenguaje para sostener que ese compromiso es compatible con la política de derechos humanos comunitaria.

segunda-feira, 15 de junho de 2015

Sobre el Holocausto, el humor y la política madrileña

Érase una vez un cineasta brillante que tuvo una buena idea en una noche de 2009 y que la ejecutó de forma nada brillante. Érase una vez un escritor que decidió solidarizarse con ese cineasta –atacado e insultado desde todos los frentes– de forma poco inteligente con ejemplos sobre los límites del humor, así a lo bruto. Érase una vez una ciudad que inició una nueva era política y alguien descubrió ese y otros tuits del escritor, ahora concejal, y los denunció como un escándalo. Seis años después.
Ya a las doce de la noche de este sábado Esperanza Aguirre se lanzó en Twitter a exigir la dimisión de ese concejal, Guillermo Zapata. No era suficiente y 15 minutos después llamó a la nueva alcaldesa, Manuela Carmena, “cómplice de esas barbaridades” a menos que forzara el cese de su edil. Aguirre no iba a soltar la presa fácilmente.
Ayudó bastante a esas reacciones que en algunos artículos (como en este de El País) no hubiera en la noche del sábado ninguna referencia a la polémica inicial protagonizada por el director de cine, Nacho Vigalondo.
Vigalondo lo explicó todo de forma extensa en su momento, curiosamente en la página web de El País que ese periodista no había sabido descubrir. Al llegar a 50.000 seguidores, decidió crear un gag de Twitter.
“Imaginemos que yo fuese un villano de opereta con un plan maléfico, consistente en acaparar followers con excusas falsas (una carrera como cineasta) y, cuando acumulase un número lo suficientemente alto, sembrar el caos con mensajes devastadores. La idea era twittear un puñado de esas revelaciones, pero sólo me quedé en dos… “El holocausto fue un montaje” y “La bala mágica que mató a Kennedy todavía no ha aterrizado”.”
El gag no funcionó. Recibió una lluvia de insultos, él se encendió, abandonó el papel del villano de opereta, y respondió a los ataques esa noche con más tuits que podríamos definir como bastante salvajes (“El niño del pijama de rayas se va de marcha”).