Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve

terça-feira, 2 de janeiro de 2018

Desafiando al capitalismo y al patriarcado

Son las mujeres de los pueblos indígenas en Sudamérica personas que día a día luchan desde el feminismo indígena de forma cada vez más activa por la defensa de sus derechos políticos, sociales, económicos y culturales; por el respeto a los derechos colectivos e individuales que como mujeres tienen; por el desafío a las estructuras de poder; por la transformación social con equidad de género. Cada vez más partícipes de diversos espacios políticos en la búsqueda de igualdad de condiciones, las mujeres feministas e indígenas se reúnen para cuestionar críticamente y luchar contra el colonialismo, el patriarcado, el capitalismo, para acabar con las desigualdades, con las prácticas de violencia, impunidad, discriminación, negación, invisibilización, represión, persecución y violación de los derechos humanos, que diariamente viven en distintos territorios sudamericanos.

segunda-feira, 1 de janeiro de 2018

Portugal 2017, la alianza de izquierdas funciona

Estamos ante una experiencia política de la que no se habla suficientemente fuera de Portugal, al menos así lo perciben pública y privadamente muchos portugueses. Sin embargo, Europa, la izquierda europea, podría mirarse en ella y, quién sabe, plantearse explorar vías similares para sus países. Excepcionalmente, en estos días, está visitando Portugal una delegación del Partido Laborista holandés, interesada en estudiar “el modelo del gobierno” que los socialdemócratas desearían aplicar en su país, a partir de las próximas elecciones de marzo, en las que los pronósticos actuales, muy desfavorables, les sitúan en el octavo puesto. (Público, 30 de enero de 2017).

Just wait 2018


Etchecolatz y Hess: una lección moral

El 2017 termina en la Argentina con otra pésima noticia que se suma a otras conocidas en las últimas semanas: el Tribunal Oral Federal Nº 6 de la ciudad de Buenos Aires le concedió el genocida y torturador probado y confeso Miguel Osvaldo Etchecolatz, ex Director de Investigaciones de la Policía Bonaerense, el beneficio de la prisión domiciliaria a causa de su "delicado cuadro de salud". El personaje de marras desempeñó aquel cargo entre marzo de 1976 y fines de 1977 y fue la mano derecha de otro asesino de triste memoria, el ex general Ramón Camps. En 1986 Etchecolatz (que actualmente tiene 88 años) fue sentenciado a 23 años de cárcel al ser hallado culpable de 91 casos de tortura. Después de la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final en 2003 fue condenado por delitos de lesa humanidad en un juicio que se sustanció en el 2006 y donde fue el único acusado. En esa oportunidad se lo condenó a prisión perpetua por seis homicidios. Fue en el juzgado de La Plata donde se ventilaba el caso que un testigo presencial de sus crímenes, al albañil Jorge Julio López, lo identificó como uno de los torturadores. En su declaración narró entre otras la siguiente escena: “La chica estaba casi a mi lado, en un camastro. Le habían tirado un baldazo con agua y Etchecolatz le pasaba picana...y ella le gritó: "Por favor no me mates, llevame presa de por vida pero dejame criar a mi beba"...y él le sonrió...y delante mío le pegó un balazo ahí mismo. Si la encuentran alguna vez, verán que la cabeza tiene dos agujeros, porque la bala entró por la nuca y le salió por el costado”. Conocida la sentencia, los fotógrafos advirtieron que el genocida había escrito el nombre de López en un pequeño papel, y también una orden: “secuestrar”. El mensaje fue a parar a manos cómplices y obedientes. Tres horas después, López desaparecía para siempre.

FOTOS MINHAS


photo: rogério barroso. Foto nº. 2868 - Árvore.

Los derechos de las mujeres en la Revolución Bolivariana: avances y retos

Como punto de partida, dice Gioconda Mota, es importante reconocer que “la Revolución Bolivariana ha asumido el tema de la mujer como un tema central en su visibilización política. No sólo se apellida una revolución, un gobierno feminista, sino que permanentemente se hace alusión – a nivel nacional e internacional – a que la mujer forma parte de una base social muy firme que impulsa los procesos bolivarianos: se habla de la revolución «con rostro de mujer», se habla del «Pueblo-Mujer», de la participación en los procesos de la Revolución Bolivariana”. Sin embargo, según Gioconda Mota, esa visibilización del tema mujer “también tiene sus riesgos”: porque enunciar el tema no se traduce automáticamente en la puesta en práctica de acciones concretas, que impliquen un mejoramiento en la vida de las mujeres. Esto es, en su opinión, el nodo central a considerar por las organizaciones de mujeres y feministas.

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photo: rogério barroso. Foto nº. 2867 - Nuvens.

¿A quién le importa?

Empecemos por el universo todo e internémonos en nuestro mundo. ¿A quién le importa? A ellos –los extraterrestres–, no; por lo que sabemos, ellos no están acá. Hasta donde sabemos, en nuestra galaxia y tal vez en otros sitios más, aparte de nosotros (y el resto de criaturas en este modestísimo planeta nuestro) no hay existencia humana. Entonces no contamos con alienígena alguno por ahí que se preocupe por lo que le pasa a la humanidad. No existen.
Y, por supuesto, en cuanto al planeta –la Tierra– en sí, no puede preocuparle, no importa qué podamos hacerle. Y estoy seguro de que para el lector no es una novedad que cuando se trata de él –y me refiero a él, por supuesto, el presidente Donald J.Trump, de quien se sabe que tiene un vacío en el sitio donde en el ser humano normal podría estar la empatía... no le dé demasiada importancia. Más allá de él mismo, sus negocios y, posiblemente (solo posiblemente) su familia, es claro que no podríamos importarle menos ni, para el caso, lo que pueda pasarle a cualquiera de nosotros una vez que él haya dejado este mundo.

FOTOS MINHAS


photo: rogério barroso. Foto  nº. 2866 - Rio Tejo.
Es famosa esta afirmación de Carlos Marx: “Hegel dice en alguna parte que la historia se repite dos veces. Le faltó agregar: primero como tragedia y después como farsa”. Este principio debería modificarse en América Latina en general, y en Colombia en particular, diciendo que acá la historia se puede repetir muchas veces, pero siempre como tragedia.
Y este presupuesto resulta de una importancia crucial a la hora de analizar lo que viene sucediendo con los acuerdos de La Habana entre el Estado colombiano y la insurgencia de las FARC, puesto que nuevamente, por enésima vez, se incumple en forma descarada lo que ha pactado el primero. Esa historia de incumplimientos y traiciones no es nueva, es más que bicentenaria, puesto que se hizo realidad por primera vez en 1781, cuando el régimen colonial español traicionó las capitulaciones que había firmado con el movimiento de los Comuneros y persiguió y asesinó públicamente y con saña a José Antonio Galán, el principal líder popular de ese levantamiento. En ese momento se originó lo que puede denominarse el síndrome del incumplimiento y de la traición por parte del Estado colombiano y las clases dominantes de lo que pactan y acuerdan con sectores de las clases subalternas. Ese síndrome viene acompañado de la persecución y muerte de los opositores políticos, como lo rubrica lo sucedido en los últimos 60 años de la historia colombiana.