Hemos crecido en sociedades en donde los patrones patriarcales están
enraizados de tal manera que nos amarran los pies y sin nuestro esfuerzo
por soltarnos será imposible avanzar. Esos patrones nos dictan normas,
una pauta a seguir que somos incapaces de cuestionar, este modelo viene
con: estereotipos, racismo, homofobia, clasismo y misoginia de los
cuales nos nutrimos muy bien todos los días desde el momento en que
nacemos: en casa, en la escuela, en la comunidad, en el trabajo y; en la
edad adulta inculcamos a nuestros hijos también y a todo ser humano que
esté a nuestro alrededor. Estamos en el centro de una madeja de
patrones patriarcales que no nos permiten ser, ni respetarnos ni
respetar a los demás especialmente a las mujeres.
Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve
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sexta-feira, 19 de abril de 2019
segunda-feira, 11 de março de 2019
Género en disputa
En
noviembre de 2017, movimientos conservadores anunciaban la llegada a Brasil del mal de todos los males: una “mulher porca”, “assassina das
crianças” y “destruidora das familias”. Estos apelativos, que bien
podrían haber sido clamados en la Edad Media, se repetían como un
mantra, proferidos por un pequeño grupo de manifestantes que perseguía a
Judith Butler por el aeropuerto de San Pablo, mientras ella y su
pareja, la teórica política estadounidense Wendy Brown, intentaban
embarcar. Invitada a dar una conferencia organizada por las
universidades de San Pablo y Berkeley (California), la filósofa
estadounidense dio una charla sobre la democracia, y no sobre género,
pero eso no impidió que se recogieran firmas para prohibir su visita, se
la acusara de bruja y pedófila y se quemara una efigie suya. Esta
reacción tan organizada y violenta contra Butler, referente de la teoría
queer, no sólo anunciaba lo que pasaría un año después, cuando la
población brasileña fue a las urnas convocada a elegir nuevo presidente,
sino que también daba cuenta de una cruzada antigénero que se extiende
por el mundo. Grupos religiosos, políticos y nuevas organizaciones
apuntan hacia un enemigo en común: la “ideología de género”.
sábado, 9 de março de 2019
Las empleadas de hogar se organizan a nivel nacional para reclamar sus derechos
Con 62 años, María se quedó sin trabajo. La muerte de
la persona a la que había cuidado durante los últimos 12 años, la dejó
en la calle en pocos días, sin derecho a cobrar subsidio de desempleo y
sin indemnización. Tras negociar con sus empleadores consiguió que le
pagaran 1.000 euros en concepto de finiquito. No fue un trámite
judicial, que hubiera llevado tiempo y mucho esfuerzo para conseguir tal
vez un puñado más de euros. A pesar de tener la nacionalidad española y
trabajar durante años en nuestro país, tampoco cotizó lo suficiente
como para tener una pensión de jubilación. Hace unos días volvió a su
Ecuador natal con una mano delante y otra detrás. María no es su nombre
real, pero su historia es muy similar a la de miles de mujeres que en
nuestro país se emplean como trabajadoras del hogar.
sexta-feira, 8 de março de 2019
8 de marzo: día de la mujer trabajadora y revolucionaria, no es día de reinas y explotadoras
El 8 de marzo se conmemora a la mujer trabajadora, revolucionaria. La
comunista Clara Zetkin propuso la conmemoración en la conferencia de
mujeres socialistas de 1910, para homenajear la lucha de las mujeres
contra la explotación capitalista. Se recuerda el asesinato, a manos del
Gran Capital, de 129 obreras quemadas vivas en una fábrica cuyos dueños
habían cerrado las puertas (en EEUU). Se conmemora la lucha por la
justicia social, la lucha contra el patriarcado y el capitalismo, cuyos
mecanismos se articulan el uno al otro a la perfección.
quarta-feira, 12 de setembro de 2018
La prostitución no es sindicable
Aparte
de la cuestión catalana, pocos temas suscitan debates tan encendidos
como el de la prostitución. La decisión ministerial de rechazar la
inscripción de OTRAS como “sindicato de trabajadoras sexuales” ha
desatado una oleada de airadas reacciones en las filas de una parte
significativa de la izquierda y del feminismo. Así, hemos escuchado
enérgicas protestas, acusando al gobierno del PSOE de coartar el derecho
de asociación, cerrando el paso a la auto-organización de las mujeres y
violando sus derechos de sindicación.
Sintiéndolo mucho por esas voces que se han alzado en nombre de los derechos de las “trabajadoras sexuales”
– voces entre las que se cuentan las de no pocas amigas y compañeras
políticas – debo decir que, en esta controversia, es a mi entender el
gobierno quien se sitúa más a la izquierda, en una posición más acorde
con la defensa de los intereses de las mujeres – empezando por aquellas
que se hallan inmersas en el mundo de la prostitución – y más respetuosa
hacia el sindicalismo de clase.
quinta-feira, 6 de setembro de 2018
La prostitución no es un trabajo
Que nueve tíos penetren a una mujer que no les conoce de nada por donde
les de la gana un mismo día y pagando, no puede ser considerado en
ningún caso un trabajo 'tan normal como cualquier otro'.
El debate que se ha abierto a raíz del ‘gol por la
escuadra’ que, con sinceridad inédita en la política española, reconoce
la ministra Magadalena Valerio que le han colado al permitir la
inscripción de un sindicato de ‘trabajadoras del sexo’, es especialmente
complejo.
Hay una idea clave, de saque, que nos puede ayudar a
enfocar la cuestión: la mujer prostituida en contra de su voluntad está
en una posición de inferioridad económica respecto del tío que paga por
hacer con ella lo que quiera y como quiera. Cuanto más pague, más lo que
quiera.
terça-feira, 17 de julho de 2018
Laura Nuño: “En la prostitución tienes sexo sin reproducción, en los vientres de alquiler tienes reproducción sin sexo”
Entrevista publicada por EMAKUNDE en su especial sobre alquiler de
vientres para conocer en profundidad la visión y postura de algunas
personas expertas y recoger su opinión cualificada sobre las
implicaciones y repercusiones de esta práctica.
EMAKUNDE realizó durante el mes de marzo de 2018 seis entrevistas en
profundidad de carácter no directivo (sin rigidez en contenido o forma,
aunque si controlada y siguiendo un guion). A través de esta técnica se
ha establecido una conversación profesional en la que el equipo
investigador ha buscado con sus preguntas indagar en aquello que es más
importante para la persona entrevistada, su significado, el modo en que
ella ve, clasifica e interpreta el tema
que nos ocupa.
segunda-feira, 16 de julho de 2018
Amelia Valcárcel: «No puedes decir mi cuerpo es mío y quedarte con el de otra persona».
Su conferencia no dejó indiferente al público -mayoritariamente
femenino- que asistió ayer al curso '¿Gestación subrogada o vientres de
alquiler? Los límites de la mercantilización de los cuerpos de las
mujeres' que Emakunde organizó en Donostia. La filósofa y escritora
feminista Amelia Valcárcel argumentó su posición en contra y negó que
tenga ninguna justificación en el feminismo.
quarta-feira, 21 de março de 2018
"Almodóvar nos ha amaestrado para pensar que ser puta es maravilloso"
La filósofa, escritora y profesora Ana de Miguel (Santander 1961) es
una de las eminencias del movimiento feminista en España, con más de 20
años dedicados a la investigación para esclarecer el origen de la
desigualdad de género y conocer los nuevos mecanismos que permiten que
el patriarcado continúe "asfixiando" a la mujer en el siglo XXI. Su
penúltimo libro, Neoliberalismo sexual. El mito de la libre elección,
arroja luz a la polémica de las paragüeras del Circuito de Jerez, un
asunto que causó revuelo en el municipio y que se fue extendiendo a lo
largo y ancho del mundo. En el mes de las reivindicaciones feministas,
la filósofa visitó la ciudad jerezana para dar una conferencia sobre Los
retos del feminismo: un mundo con rumbo, organizada por Ganemos Jerez,
en el salón de la ONCE.
sábado, 3 de março de 2018
Por qué mujeres del todo el mundo planean hacer huelga el 8 de Marzo
-Sarah Jaffe: Empecemos hablando un poco sobre la huelga
de este año. ¿Cuáles son los planes y por qué habéis decidido volver a
hacerla este año?
TB: Creo que todo el mundo recuerda el contexto de la huelga del año pasado, que comenzó con un nivel extraordinario de coordinación internacional entre feministas de todo el mundo. Este año, el contexto es el mismo y, en el caso de EE UU, se ha visto agravado de alguna manera por la elección de Donald Trump. La conclusión lógica era que se repitiera este año, tanto a escala internacional como en EE UU.
CA: El 25 de noviembre también hubo una jornada internacional contra la violencia machista. Lamentablemente no en EE UU, pero en todo el mundo hubo manifestaciones masivas. El éxito de aquella jornada de movilización también dio el impulso para pensar que era posible organizar otra huelga este año.
TB: Creo que todo el mundo recuerda el contexto de la huelga del año pasado, que comenzó con un nivel extraordinario de coordinación internacional entre feministas de todo el mundo. Este año, el contexto es el mismo y, en el caso de EE UU, se ha visto agravado de alguna manera por la elección de Donald Trump. La conclusión lógica era que se repitiera este año, tanto a escala internacional como en EE UU.
CA: El 25 de noviembre también hubo una jornada internacional contra la violencia machista. Lamentablemente no en EE UU, pero en todo el mundo hubo manifestaciones masivas. El éxito de aquella jornada de movilización también dio el impulso para pensar que era posible organizar otra huelga este año.
segunda-feira, 19 de fevereiro de 2018
Un siglo de movilización contenciosa de las mujeres egipcias en el marco de la Marcha Global de las Mujeres
Frente a la reciente Women’s March (Marcha de las Mujeres) realizada en
Washington el pasado 21 de enero, surgen reflexiones en torno a la
influencia que este tipo de movilizaciones tienen en las luchas de las
mujeres de otras regiones y respecto a de qué manera estas mujeres
construyen sus propias dinámicas de emancipación como respuesta al
entorno sociopolítico en el que viven. Tal es el caso de Egipto, el cual
es considerado como uno de los primeros países de Medio Oriente donde
las mujeres han participado activamente en la esfera pública, sobre todo
en la política.
segunda-feira, 1 de janeiro de 2018
Los derechos de las mujeres en la Revolución Bolivariana: avances y retos
Como punto de partida, dice Gioconda Mota, es importante reconocer que
“la Revolución Bolivariana ha asumido el tema de la mujer como un tema
central en su visibilización política. No sólo se apellida una
revolución, un gobierno feminista, sino que permanentemente se hace
alusión – a nivel nacional e internacional – a que la mujer forma parte
de una base social muy firme que impulsa los procesos bolivarianos: se
habla de la revolución «con rostro de mujer», se habla del
«Pueblo-Mujer», de la participación en los procesos de la Revolución
Bolivariana”. Sin embargo, según Gioconda Mota, esa visibilización del
tema mujer “también tiene sus riesgos”: porque enunciar el tema no se
traduce automáticamente en la puesta en práctica de acciones concretas,
que impliquen un mejoramiento en la vida de las mujeres. Esto es, en su
opinión, el nodo central a considerar por las organizaciones de mujeres y
feministas.
sábado, 12 de agosto de 2017
Feminizar la política: ¿ganar primarias o cuestionar el poder?
De un tiempo a esta parte, y con las nuevas candidaturas post 15M, se
habla incesantemente de “feminizar” la política. En tiempos de
primarias, por ejemplo, cuando algunas candidaturas reclaman para sí
esta cualidad que ha devenido un valor en términos de capital político.
Es una buena noticia que el feminismo sume y tantas mujeres nos
declaremos feministas en público cuando históricamente se había impuesto
cierta imagen de nosotras parecida a la que tiene el alcalde de
Alcorcón: unas “fracasadas, amargadas y rabiosas”.
Hoy, hasta la Marie Claire tiene una sección de feminismo. Si el feminismo por fin está “de moda”, y su uso se extiende, también lo hacen sus debates, como aquel encendido por los significados posibles y contestados de “feminización de la política”. Por ejemplo, su identificación demasiado fácil con la demanda de cuotas o de quién tiene más o menos rostros de mujer en una lista. ¿Poner mujeres en puestos de poder consigue que se hagan políticas feministas? Cuando mujeres como Hillary Clinton ocupan el Estado, no necesariamente transforman la política estatal, solamente nos ofrecen la ilusión de que algo ha cambiado. O en palabras de la militante mexicana Raquel Gutiérrez: “Súmese y sea el 30% del infierno” –refiriéndose a las políticas de igualdad que llegaron a Latinoamérica en los años más duros de las políticas neoliberales–.
Hoy, hasta la Marie Claire tiene una sección de feminismo. Si el feminismo por fin está “de moda”, y su uso se extiende, también lo hacen sus debates, como aquel encendido por los significados posibles y contestados de “feminización de la política”. Por ejemplo, su identificación demasiado fácil con la demanda de cuotas o de quién tiene más o menos rostros de mujer en una lista. ¿Poner mujeres en puestos de poder consigue que se hagan políticas feministas? Cuando mujeres como Hillary Clinton ocupan el Estado, no necesariamente transforman la política estatal, solamente nos ofrecen la ilusión de que algo ha cambiado. O en palabras de la militante mexicana Raquel Gutiérrez: “Súmese y sea el 30% del infierno” –refiriéndose a las políticas de igualdad que llegaron a Latinoamérica en los años más duros de las políticas neoliberales–.
terça-feira, 1 de agosto de 2017
Tarde, desenfocado y a la fuerza
El Pacto de Estado contra la violencia de género
llega tarde, está desenfocado en sus planteamientos y se ha hecho a la
fuerza. Aun así, bienvenido sea.
Han tenido que asesinar a más de 707 mujeres (no todos los casos están
en las cifras oficiales), desde 2005 a 2016, para que el Congreso por un
lado y el Senado por otro hayan creado el instrumento necesario para
abordar la realidad social de la violencia de género.
Y lo han hecho más por la presión de una parte de la sociedad crítica con la desigualdad y su violencia que por pleno convencimiento, pues si este hubiera existido, la respuesta se habría dado antes; no era necesario esperar al momento actual para poder adoptar las medidas propuestas.
Y lo han hecho más por la presión de una parte de la sociedad crítica con la desigualdad y su violencia que por pleno convencimiento, pues si este hubiera existido, la respuesta se habría dado antes; no era necesario esperar al momento actual para poder adoptar las medidas propuestas.
quinta-feira, 6 de julho de 2017
Gestación subrogada: no es solidaridad, es mercado
La proposición de ley presentada por Ciudadanos sobre la denominada
gestación subrogada (o gestación por cuenta ajena) dice de sí misma, en
su espantosamente redactada exposición de motivos, que se propone
regular un derecho a la gestación subrogada, y sus condiciones de
ejercicio, y que esas condiciones se sujetarán a los principios de
libertad, igualdad, dignidad, ausencia de ánimo de lucro y la más
intensa solidaridad entre personas libres e iguales. Retengamos esta
última expresión: “La más intensa solidaridad entre personas libres e iguales”.
Todo
parece indicar, al leer esta exposición de motivos, que Ciudadanos
quiere habilitar una nueva forma de voluntariado: la de legiones de
mujeres dispuestas a prestar su cuerpo desinteresadamente a personas a
las que no conocen, a fin de que puedan satisfacer su deseo de
maternidad o paternidad sin pasar, respectivamente, por el parto o por
el coito. Quizás también cuenta Ciudadanos con que, igual que hay
campañas de donación de sangre, las habrá para el alistamiento en el
Registro Nacional de Gestación por Subrogación. Todo por altruismo: “Sea
solidaria, ofrézcase como mujer gestante”.
¿Alguien puede creer que una mujer se alistará en un Registro como
candidata a ser elegida por varones o parejas desconocidas para soportar
un embarazo y parir por cuenta ajena, por una razón que no sea ganar
dinero? ¿Es serio que se diga en la exposición de motivos que se trata
de regular una actividad de “intensa solidaridad”? “Es el mercado,
idiota”, me parece estar oyendo responder.
Leí y oí que Ciudadanos publicitó su iniciativa destacando que
su proposición de ley descartaba toda posibilidad de mercantilización
del cuerpo de la mujer, porque sólo se admitía el contrato cuando no
hubiera ánimo de lucro. Se trataba, según Ciudadanos, de un instrumento
para hacer posible un derecho, en el ámbito de relaciones de
solidaridad. Imaginé, entonces, que lo que se contemplaba en su ley
sería la posibilidad de que una mujer prestase su cuerpo a una hermana o
a una amiga íntima que no pudiera soportar con éxito un embarazo. Me
parecía difícil una regulación en esos términos que impidiera la
expansión de esta práctica fuera del círculo de personas cercanas entre
las que sí pudiera ser imaginable una motivación altruista de
solidaridad, similar a la que concurre en casos de donación entre vivos
de órganos no vitales (como, por ejemplo, un riñón).
sábado, 24 de junho de 2017
El otro Orgullo: feminista, crítico y enfrentado a "la mercantilización" del World Pride
"¿Te imaginas que en el 8 de marzo, Día de la Mujer, hubiera carrozas
patrocinadas?, ¿O en el Primero de Mayo?". Como cada semana desde hace
varias un grupo de activistas se reúne en la asamblea que prepara el que
será el otro Orgullo de la capital. Un Orgullo Crítico que se define
como anticapitalista y que ya el año pasado logró congregar a una
multitud en una manifestación contagiada del espíritu revolucionario de
Stonewall Inn.
Era 28 de junio, como lleva siéndolo desde hace más de diez años, cuando
un grupo de personas comenzó a organizarse en Madrid para hacer frente a
lo que consideran "la mercantilización" del Orgullo LGTBI.
También este 2017 han convocado a la movilización el próximo 28 para conmemorar los disturbios que ese día de 1969 se dieron en Nueva York contra la represión policial considerados el inicio del movimiento de liberación del colectivo. Este Orgullo alternativo ha tenido diferentes nombres –Orgullo Indignado, Toma el Orgullo...– y este año se ha constituido como plataforma con la que llevan trabajando todo el año, a diferencia de otras ediciones. Se organizan de manera asamblearia, parten de la teoría transfeminista y hablan de " pinkwashing" y "capitalismo rosa".
También este 2017 han convocado a la movilización el próximo 28 para conmemorar los disturbios que ese día de 1969 se dieron en Nueva York contra la represión policial considerados el inicio del movimiento de liberación del colectivo. Este Orgullo alternativo ha tenido diferentes nombres –Orgullo Indignado, Toma el Orgullo...– y este año se ha constituido como plataforma con la que llevan trabajando todo el año, a diferencia de otras ediciones. Se organizan de manera asamblearia, parten de la teoría transfeminista y hablan de " pinkwashing" y "capitalismo rosa".
quarta-feira, 14 de junho de 2017
Las periodistas afganas contra los tabúes y las amenazas de muerte
Presentadora afgana del recién lanzado canal Zan TV (Mujeres TV).
Cuando Radio Shaista calla, los talibanes están cerca. La radio dirigida
por mujeres fue saqueada y destrozada cuando el grupo capturó Kunduz.
La toma de la disputada ciudad al norte de Afganistán en 2015 provocó la
huida de las periodistas. Incluso tras la derrota de los talibanes en
la ciudad, las periodistas que han vuelto han estado en guardia.
Zarghoona Hassan, directora de Radio Shaista, huyó después de que
hombres armados llamasen a la puerta de su casa. La acusaron de
convertir a sus oyentes al cristianismo e incluso anunciaron una fecha
para su ejecución.
Hassan afirma que hablar de empoderar a las mujeres alimentó la ira de
los talibanes.
sábado, 3 de junho de 2017
No existe más digno ni más necesario internacionalismo que el feminismo
La semana pasada Donald Trump ha visitado Bruselas con motivo de la
celebración de la cumbre de la OTAN, esa alianza "obsoleta", "baluarte
de la paz y la seguridad internacionales", tal como él mismo la
definió, eso sí, en dos instantes diferentes de su carrera.
Poco antes de su visita en Florencia, se celebraba la Asamblea
Parlamentaria Euro-Latinoamericana.
En ella hemos hablado de seguridad, de terrorismo, de crimen organizado, de narcotráfico… y también hemos hablado de nosotras, las mujeres. Porque en un mundo globalizado, donde los Estados apenas tienen ya poder de decisión y los tratados comerciales socavan más que nunca la soberanía de los pueblos; donde la xenofobia y la intolerancia aumentan, espoleadas por figuras como la del inefable presidente americano, la solidaridad internacional entre mujeres es quizás más imperiosa que nunca. Creemos que no existe más digno ni más necesario internacionalismo que el feminismo. Porque quienes como la activista hondureña Berta Cáceres luchan y mueren por la tierra, por defender el agua, el territorio, los bienes comunes, la vida, para que ésta no caiga en manos de corporaciones privadas y sea destruida, necesitan que nos unamos.
Necesitan también saber que las escuchamos, que oímos sus voces y que las amplificamos en los espacios de poder en los que estamos presentes. Por eso hemos dado en Florencia las gracias a las mujeres periodistas, fotoperiodistas y activistas de México con las que hemos estado en contacto estos días. Mujeres que se juegan la vida documentando y denunciado cómo su país se está convirtiendo en un inmenso Ciudad Juárez. Porque, no lo olvidemos, todos los conflictos lo son siempre más duros para nosotras, ya que a la violencia del narcotráfico hay que sumar la violencia específica contra las mujeres solo por el hecho de serlo.
En ella hemos hablado de seguridad, de terrorismo, de crimen organizado, de narcotráfico… y también hemos hablado de nosotras, las mujeres. Porque en un mundo globalizado, donde los Estados apenas tienen ya poder de decisión y los tratados comerciales socavan más que nunca la soberanía de los pueblos; donde la xenofobia y la intolerancia aumentan, espoleadas por figuras como la del inefable presidente americano, la solidaridad internacional entre mujeres es quizás más imperiosa que nunca. Creemos que no existe más digno ni más necesario internacionalismo que el feminismo. Porque quienes como la activista hondureña Berta Cáceres luchan y mueren por la tierra, por defender el agua, el territorio, los bienes comunes, la vida, para que ésta no caiga en manos de corporaciones privadas y sea destruida, necesitan que nos unamos.
Necesitan también saber que las escuchamos, que oímos sus voces y que las amplificamos en los espacios de poder en los que estamos presentes. Por eso hemos dado en Florencia las gracias a las mujeres periodistas, fotoperiodistas y activistas de México con las que hemos estado en contacto estos días. Mujeres que se juegan la vida documentando y denunciado cómo su país se está convirtiendo en un inmenso Ciudad Juárez. Porque, no lo olvidemos, todos los conflictos lo son siempre más duros para nosotras, ya que a la violencia del narcotráfico hay que sumar la violencia específica contra las mujeres solo por el hecho de serlo.
terça-feira, 9 de maio de 2017
En la cuerda floja
Line Bareiro es politóloga. Fue investigadora del Instituto de Ciencia
Política de la Uni Heidelberg y profesora de posgrados en España y cinco
países latinoamericanos. Es cofundadora del Centro de Documentación y
Estudios, de la Coordinación de Mujeres del Paraguay, de Decidamos y de
la Red contra toda forma de discriminación. Fue electa como experta del
Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW)
de la ONU para el período 2011-2014.
Estuvo en Buenos durante las “Jornadas Internacionales Justicia de género para una ciudad global” -organizadas por la Oficina de Género del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, entre el 24 y 26 de abril-. Allí Bareiro intervino para disertar sobre sus últimas investigaciones en torno al empleo doméstico de la población paraguaya radicada en el país. Bareiro define a los derechos conquistados por las trabajadoras domésticas -o en proceso de conquista- como “derechos del siglo XXI”, novísimos en la agenda de los DDHH, novísimos para un sector de la población que ha padecido la precariedad como estructura de base alrededor de la cual se organiza su trabajo.
Estuvo en Buenos durante las “Jornadas Internacionales Justicia de género para una ciudad global” -organizadas por la Oficina de Género del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, entre el 24 y 26 de abril-. Allí Bareiro intervino para disertar sobre sus últimas investigaciones en torno al empleo doméstico de la población paraguaya radicada en el país. Bareiro define a los derechos conquistados por las trabajadoras domésticas -o en proceso de conquista- como “derechos del siglo XXI”, novísimos en la agenda de los DDHH, novísimos para un sector de la población que ha padecido la precariedad como estructura de base alrededor de la cual se organiza su trabajo.
quarta-feira, 3 de maio de 2017
Hay distintas clases sociales entre las mujeres. Y por lo tanto diferentes feminismos
Entre los hombres, la manera de expresar su machismo (la manera de
oprimir a la mujer) depende, en gran parte, de la clase social del que
lo manifiesta. Naturalmente que hay puntos y comportamientos comunes,
pero siempre, o casi siempre, la clase social del hombre define muy
marcadamente cómo se expresa tal machismo. No es, pues, de extrañar que
lo mismo ocurra entre las mujeres (en un comportamiento precisamente
opuesto al machismo).
La bienvenida concienciación de las mujeres, como colectivo social, de la necesidad de conseguir los mismos derechos que los hombres, también viene marcada de una manera muy palpable por la clase social a la que la mujer pertenece o representa. De ahí la pluralidad de movimientos feministas. Quedó ello claro hace varios días en un hecho que adquiría gran visibilidad mediática en EEUU, y que ocurrió en la Harvard University, el centro académico con más recursos, más rico y más poderoso de EEUU. Tal universidad tiene 37.000 millones en endowment (es decir, en propiedad sobre la cual generar ingresos).
La bienvenida concienciación de las mujeres, como colectivo social, de la necesidad de conseguir los mismos derechos que los hombres, también viene marcada de una manera muy palpable por la clase social a la que la mujer pertenece o representa. De ahí la pluralidad de movimientos feministas. Quedó ello claro hace varios días en un hecho que adquiría gran visibilidad mediática en EEUU, y que ocurrió en la Harvard University, el centro académico con más recursos, más rico y más poderoso de EEUU. Tal universidad tiene 37.000 millones en endowment (es decir, en propiedad sobre la cual generar ingresos).
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