Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve
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sábado, 11 de abril de 2020

Por qué la mortalidad por coronavirus en España es de las mayores del mundo

Estamos siendo testigos de la propagación de la pandemia a nivel mundial y un hecho que llama la atención es que la tasa de mortalidad debida a esta enfermedad varía mucho incluso entre países de semejante nivel de desarrollo económico (es decir, entre países considerados como países ricos, como son los países de la Europa Occidental y América del Norte). ¿A qué se deben estas diferencias?
Antes de responder a esta pregunta, tenemos que explicar primero qué se entiende por tasa de mortalidad debida al coronavirus, expresión muy utilizada tanto en el debate político como en los principales medios de información del mundo occidental. Una manera de definirla es tomando el porcentaje de toda la población que muere como consecuencia de tener la enfermedad causada por tal virus

quarta-feira, 21 de novembro de 2018

La iglesia católica española y el general Franco

La visión que el establishment político-mediático conservador español tiene del papel que la Iglesia Católica Española (ICE) ha jugado en la historia reciente de España es que tal institución apoyó el golpe militar de 1938 como respuesta a la hostilidad expresada por la Segunda República hacia sus intereses, estableciendo un régimen autoritario del que fue distanciándose más tarde, facilitando por último el proceso de transición hacia un régimen democrático homologable a cualquier otro régimen democrático existente en la Europa Occidental. Tal visión es, en general, la que se enseña en el sistema educativo de este país.

quarta-feira, 31 de janeiro de 2018

La hipocresía del establishment mediático: el tratamiento a Churchill versus Trump

Las declaraciones del presidente Trump de EEUU en relación con el tema de inmigración, de una naturaleza claramente racista, rodeadas de una agresividad y grosería insultante hacia aquellos inmigrantes de origen no europeo, han causado un escándalo a nivel nacional e internacional que ha llegado incluso a inquietar al establishment político-mediático del gobierno federal de EEUU. El Departamento de Estado (el Ministerio de Asuntos Exteriores de EEUU) se ha movilizado para intentar paliar el daño causado a la reputación de EEUU que han creado las declaraciones de Trump sobre los inmigrantes y los continentes de donde derivan (excepto Europa), sea América Latina, Asia o África. Constantemente se pueden leer artículos en los mayores medios de comunicación (como el New York Times) horrorizados con la imagen tan negativa que el presidente Trump está dando de la presidencia de EEUU.
Aplaudo esta denuncia que se está haciendo de las declaraciones de Trump sobre la inmigración, tan ofensivas y groseras para millones de seres humanos en el mundo. Ahora bien, encuentro de una enorme hipocresía que a la vez que se denuncia a Trump por tal comportamiento, se esté promoviendo por el mismo establishment mediático occidental una película que es un canto a Winston Churchill, presentado como el gran defensor de los valores del mismo mundo occidental (que se definen acríticamente como la libertad y la democracia) frente al comunismo, cuando en realidad dicho personaje fue mucho más racista (si cabe) y más vil y maligno para la comunidad humana que el Sr. Trump.

sexta-feira, 26 de janeiro de 2018

Por qué en EE.UU. hay Trump para mucho tiempo

La gran atención de los mayores medios de información en los países situados a los dos lados del Atlántico Norte, en su cobertura del aniversario de la elección del candidato republicano Trump al cargo de Presidente de EEUU se ha centrado en la figura del Presidente Trump, que antes de ser elegido Presidente era uno de los empresarios más importantes en el negocio inmobiliario de aquel país, uno de los más especulativos de la economía estadounidense. A pesar de no haber nunca ocupado un cargo electo antes de ser elegido, conocía bien el funcionamiento del Estado (tanto federal, como estatal y municipal) pues en gran parte su éxito como empresario había dependido de sus conexiones políticas, incluida “la compra de políticos”. El sistema electoral, de financiación predominantemente privada, favorece lo que en EEUU se llama “la compra de políticos” que pasan a representar los intereses de los que los financian. En realidad, Trump es un personaje bastante representativo del mundo empresarial especulativo de EEUU, que conjuga una enorme ignorancia de la política internacional, un desdén hacia el mundo intelectual y mediático con el cual se encuentra altamente incómodo, una hostilidad hacia el establishment federal y una gran astucia política. Es profundo conocedor de los gustos y opiniones de amplios sectores de las clases populares blancas con los que comparte un lenguaje lleno de estereotipos que le hace enormemente popular entre sus bases electorales. Su comportamiento aparentemente errático, que rompe todos los moldes de la respetabilidad burguesa, le convierte en un personaje carismático entre su electorado, que es, en su mayoría, de clase trabajadora y clase media de raza blanca, que comparte sus opiniones y prejuicios.

sexta-feira, 29 de setembro de 2017

La necesaria movilización de las fuerzas democráticas frente a los herederos del franquismo

La escasa recuperación de la Memoria Histórica en los círculos políticos, mediáticos e incluso académicos españoles explica que no se haya corregido la tergiversada historia de este país, tergiversación que continúa dominando el relato del pasado y del presente. No hay plena conciencia ni hay pleno reconocimiento, por ejemplo, de que la Guerra Civil fue un golpe militar contra un sistema democrático gobernado por unas fuerzas políticas promotoras de reformas urgentes y necesarias que estaban afectando los intereses de las clases privilegiadas y dominantes que, siendo una minoría de la población, necesitaron de una enorme y cruel represión frente a la mayoría de la población, que eran las clases populares. De no ser por la enorme resistencia popular en la mayor parte de los territorios españoles, aquel golpe militar se hubiera impuesto en cuestión de dos o tres meses. Pero a pesar de la ayuda de las tropas nazis alemanas y fascistas italianas, y de la escasa ayuda militar que el gobierno republicano recibió de los supuestamente democráticos gobiernos occidentales (temerosos estos de que las reformas altamente populares del Frente Popular contaminaran a sus propias clases populares), no pudieron conseguir someter a la mayoría de la población hasta tres años más tarde, estableciendo uno de los regímenes más represivos, crueles y terroristas (es decir, que el terror era una política del Estado) que hayan existido en Europa durante el siglo XX. Nunca hay que olvidar que por cada asesinato que cometió Mussolini, el régimen de Franco cometió diez mil.

quarta-feira, 3 de maio de 2017

Hay distintas clases sociales entre las mujeres. Y por lo tanto diferentes feminismos

Entre los hombres, la manera de expresar su machismo (la manera de oprimir a la mujer) depende, en gran parte, de la clase social del que lo manifiesta. Naturalmente que hay puntos y comportamientos comunes, pero siempre, o casi siempre, la clase social del hombre define muy marcadamente cómo se expresa tal machismo. No es, pues, de extrañar que lo mismo ocurra entre las mujeres (en un comportamiento precisamente opuesto al machismo).

La bienvenida concienciación de las mujeres, como colectivo social, de la necesidad de conseguir los mismos derechos que los hombres, también viene marcada de una manera muy palpable por la clase social a la que la mujer pertenece o representa. De ahí la pluralidad de movimientos feministas. Quedó ello claro hace varios días en un hecho que adquiría gran visibilidad mediática en EEUU, y que ocurrió en la Harvard University, el centro académico con más recursos, más rico y más poderoso de EEUU. Tal universidad tiene 37.000 millones en endowment (es decir, en propiedad sobre la cual generar ingresos).

segunda-feira, 14 de novembro de 2016

Es sorprendente que se considere sorprendente la victoria de Trump

Lo que ha ocurrido en EEUU con la elección del candidato republicano, el Sr. Donald Trump, era predecible. Y así lo había yo indicado en un artículo reciente (ver “De lo que no se informa y/o se conoce sobre las elecciones en EEUU”, Público, 18.10.16). En realidad, la posibilidad de que ocurriera lo que ha ocurrido se ha ido fraguando desde los años noventa, cuando el partido Demócrata, bajo la presidencia del Sr. Bill Clinton, aplicó toda una serie de políticas de clara sensibilidad neoliberal (hasta entonces patrimonio del Partido Republicano), algo que también ocurrió en el Reino Unido cuando el Sr. Tony Blair, dirigente del Partido Laborista, adoptó las medidas neoliberales que había propuesto la Sra. Thatcher, dirigente del Partido Conservador. En realidad, y tal como he documentado en otro artículo, la Tercera Vía del gobierno Blair estaba muy inspirada en las políticas llevadas a cabo por la Administración Clinton (ver “El fracaso del nuevo laborismo y del socioliberalismo”. Sistema, 21.05.10).

La derechización del Partido Demócrata: el origen de la Tercera Vía
Estas políticas neoliberales significaron un cambio notable de las políticas del Partido Demócrata heredadas del New Deal establecido por el presidente Roosevelt, y que justificaban que tal partido se presentara como el “partido del pueblo llano” frente al instrumento político del gran empresariado, representado por el Partido Republicano. Tales políticas del New Deal (y más tarde de la Great Society) fueron sustituidas por políticas neoliberales llevadas a cabo por el presidente Clinton, las cuales incluyeron la desregulación en la movilidad del comercio y del capital financiero, iniciándose toda una serie de tratados referidos como tratados de libre comercio, de los cuales el más importante fue el Tratado de Libre Comercio entre EEUU, Canadá y México, conocido en inglés como NAFTA. Tal tratado era altamente impopular entre los sindicatos y entre las bases electorales del Partido Demócrata, lo cual explica que la mayoría de los miembros del Partido Demócrata en el Congreso no votaran a su favor. Solo los procedentes del sur de EEUU (que suelen ser los más conservadores) apoyaron dicho tratado, junto con la mayoría de los miembros del Partido Republicano. Tal aprobación significó un giro importante en las políticas del supuesto “partido del pueblo”, el cual dañó, como era predecible, a los trabajadores de los sectores manufactureros (los sectores mejor pagados dentro de la fuerza laboral en EEUU), pues vieron sus trabajos desplazados a Méjico cuando sus empresas se trasladaron a aquel país, perdiéndose con ello millones de buenos empleos en EEUU. Fue así como el Partido Demócrata favoreció extensamente el tipo de globalización económica que hemos conocido desde los años ochenta y noventa (iniciado por Ronald Reagan y Margaret Thatcher). Este globalismo ha sido uno de los elementos que ha debilitado más a la clase trabajadora, pues el mundo empresarial ha utilizado contra el mundo de trabajo la amenaza de desplazarse a otros países en caso de no obtener concesiones en forma de bajada de salarios, de recortes en su protección social y de deterioro de sus condiciones de trabajo.

sexta-feira, 29 de abril de 2016

La situación del Partido Socialista en Francia (y en España)

Una de las noticias que llegan al público español a través de los mayores rotativos y grandes cadenas de televisión es que Francia está viviendo una situación de gran agitación social, dirigida en parte por los mayores sindicatos y los mayores movimientos sociales de sensibilidad progresista, que gozan de un considerable apoyo, muy en particular entre los jóvenes, que han iniciado un movimiento muy semejante al movimiento de los indignados en España que se está extendiendo por todo el país.
La causa inmediata de esta agitación social ha sido la propuesta de reforma laboral del gobierno socialista del Sr. Hollande (uno de los presidentes menos populares que haya tenido aquel país), una reforma que, en muchos aspectos, parece inspirarse en la reforma laboral del gobierno del PP, presidido por el Sr. Rajoy, que fue, en su día, iniciada por el gobierno socialista del PSOE, presidido por el Sr. Zapatero. Las principales características de esta reforma son que facilita el despido de los trabajadores por parte de los empresarios (lo que se define como facilitar la “flexibilidad” del mercado de trabajo) y descentraliza los convenios colectivos a nivel de empresa, además de otras medidas que debilitan a los convenios colectivos y a los sindicatos. El argumento que se utiliza para justificar esta reforma es el de que el elevado desempleo en Francia, un 10,4% (Fuente: EUROSTAT, Unemployment rate by sex and age, annual average, %), es atribuible a la excesiva rigidez del mercado de trabajo, reproduciendo el argumentario que tanto el PSOE como el PP (y ahora también Ciudadanos) han estado promoviendo en España. Tales prácticas asumen que dicha supuesta rigidez hace muy difícil para los jóvenes entrar en el mercado de trabajo, permaneciendo como “outsiders” frente a los “insiders”, que son los que tienen trabajos fijos. La propuesta del contrato único de Ciudadanos (a la que ni siquiera el PP se atrevió) aparece en forma modificada en el pacto PSOE-C’s.
Apoyando tales medidas están la patronal así como las grandes empresas, tanto de carácter financiero como las empresas manufactureras y de servicios (el IBEX-35 francés). Y, como era de esperar, el establishment académico e intelectual de las llamadas “ciencias” económicas están promoviendo esa reforma laboral a través de los medios de información y persuasión financiados por aquellas empresas. Entre tales economistas del establishment están el que fue economista en jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Sr. Olivier Blanchard, y el Premio Nobel de Economía, el Sr. Jean Tirole.
Oponiéndose a estas medidas están, además de los mayores sindicatos (como la CGT), los mayores movimientos sociales progresistas, los partidos de izquierdas -incluyendo la izquierda del Partido Socialista (un sector que ha dejado de existir dentro del PSOE, como se muestra con el apoyo del guerrismo al pacto PSOE-C’s) y los supuestos beneficiarios de la reforma, los jóvenes, que han iniciado el movimiento 15-M en Francia. En el mundo académico económico Thomas Piketty, que ha sido asesor de Podemos, se opone a tales reformas, acentuando que el elevado desempleo en Francia tiene mucho más que ver con la falta de crecimiento económico que con las supuestas rigideces del mercado de trabajo, tal como unas pocas voces críticas con la sabiduría convencional del pensamiento económico neoliberal (dominante en el establishment financiero-político-mediático español) hemos estado acentuando en España (ver mi libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante, Anagrama, 2015).

sexta-feira, 25 de março de 2016

¿Fascismo en EEUU?

Durante más de veinte años viví bajo un Estado fascista liderado por el General Franco en España. Como consecuencia conozco bien qué es el fascismo, y puedo reconocer a un fascista cuando lo veo. Y el candidato republicano Trump en EEUU es uno de ellos. Pero para definir a alguien como fascista se tienen que definir antes las características de la ideología fascista.

El fascismo se caracteriza por un nacionalismo exacerbado, de tipo imperialista, con bases racistas, profundamente antidemocrático, con un canto a la fuerza militar que debe aplicarse para defender la “pureza de la patria” frente a grupos étnicos, culturales, políticos o religiosos que la contaminan y que deben ser destruidos, proceso de destrucción que debe realizarse como condición para alcanzar una nueva sociedad que recupere la grandeza que en su día tuvo el país, mediante el surgimiento de un movimiento dirigido por un personaje que se presenta dotado provisto de unas dotes sobrehumanas, al cual se le debe obediencia y lealtad absoluta, líder que llevará a las personas a este futuro prometido.

¿Están estas características en el discurso de Trump?

Cada una de estas características aparecen en la ideología en la que se basan los discursos del Sr. Trump y los de sus colaboradores cercanos. Ni que decir tiene que la expresión de tal ideología fascista es distinta según el contexto y el país en el que vive el personaje portador de dicha ideología. En este aspecto, el Sr. Trump es la versión estadounidense de tal fascismo. Es, en otras palabras, la versión norteamericana del partido francés fundado por Le Pen. Veamos, pues, los datos que confirman la adscripción de tal personaje a la categoría del fascismo.

Tal individuo profesa un nacionalismo extremo, considerando EEUU como un país excepcional en la historia de la humanidad, superior a todos los demás, lo que justifica su liderazgo mundial, imponiendo su voluntad por la fuerza militar, la cual debe utilizarse sin ningún freno. Constantemente hace referencia al bombardeo y destrucción de sus enemigos, categoría que abarca un enorme abanico de países y movimientos. En este canto a la fuerza militar expresa una “hombría” profundamente machista, antimujer y antifeminista, valorando a la mujer como un apéndice del hombre. Trump considera el país amenazado por inmigrantes, grupos étnicos, religiones y razas que, de no pararlos, pueden llegar a destruirlo. Quiere, por ejemplo, prohibir la entrada de musulmanes a EEUU, exigiendo una identificación (carnet especial que la persona lleve consigo para identificarse) a cada musulmán que esté ya en el país, sea o no nacido en EEUU. Así, la comunidad musulmana debe estar vigilada y controlada. El Sr. Trump es profundamente racista, hasta tal punto que no se ha distanciado de los grupos blancos súper-racistas, como el Ku Klux Klan, conocido históricamente por su persecución y linchamiento a afroamericanos en el sur de EEUU. Considera también a los inmigrantes (sobre todo a los latinos) como responsables del deterioro moral del país (responsabilizándolos de los mayores dramas de la sociedad estadunidense, desde la distribución de las drogas al crimen callejero en las ciudades).

quinta-feira, 17 de dezembro de 2015

¿Quiénes son hoy los extremistas? ¿Los llamados radicales o los moderados?

Las estructuras de poder financiero y económico configuran, a través de los medios de información y persuasión que influencian (y que en muchas ocasiones controlan), la sabiduría convencional del país, que define cuáles son los términos y conceptos en el discurso político-mediático que deben considerarse aceptables, y cuáles no. En esta sabiduría convencional, el abanico de lo que es aceptable es bastante reducido, reciclándose siempre en una narrativa sesgada y manipulada a su favor. Un ejemplo de ello es la redefinición del abanico político, en el que la derecha, e incluso la ultraderecha, se presentan como centro, y la izquierda como extremista y radical.
Así, en España no parecen existir partidos ni de derecha ni de ultraderecha. En realidad, a los partidos conservadores (PP) o liberales (Ciudadanos) se los presenta como partidos de centro, o como máximo de centro-derecha, acentuando más el centro que la derecha. Y a los partidos que son de izquierda, como Podemos e Izquierda Unida, se los presenta como radicales o extremistas, cuyas propuestas son a todas luces irrealizables por su clara inoperancia. Este sesgo es incluso más acentuado en los medios de información económica, que en España alcanzan unos niveles exagerados de sesgo y discriminación.
Otro tanto ocurre con la cobertura que los medios hacen sobre las alternativas políticas a nivel internacional. Así, hemos visto un consenso entre los mayores medios de información y persuasión españoles en su presentación del líder del Partido Laborista, el Sr. Jeremy Corbyn, como un personaje radical, claramente inelegible debido a que sus propuestas están excesivamente alejadas de lo que las estructuras del poder económico y financiero consideran aceptable. Con ello se le intenta marginar, atribuyendo esta marginación a que sus propuestas son tan lejanas del sentir popular del país que hacen imposible que pueda salir elegido en el Reino Unido.
A la luz de esta situación, es interesante analizar la propuestas del Sr. Corbyn una por una, y ver si son tan exageradas e impopulares a nivel de calle como indican los establishments financieros-económicos-mediáticos-políticos que ejercen una enorme influencia tanto en el Reino Unido como en España.
Hagamos, pues, una lista de las propuestas supuestamente extremistas de tal político, político que, por cierto, fue elegido como líder del Partido Laborista por nada menos que el 60% de sus bases, muy por encima de los otros candidatos considerados más razonables, moderados o realistas (y un largo etcétera de adjetivos usados en los medios para definirlos), que alcanzaron unos porcentajes muy inferiores: Burnham 19%, Cooper 17% y Kendall 4,5% (todos ellos discípulos de Tony Blair —fundador del socioliberalismo—, uno de los políticos menos populares hoy en el Reino Unido).

sexta-feira, 13 de novembro de 2015

Cómo el establishment alemán se está beneficiando de la crisis

Simon Wren-Lewis ha escrito un artículo, German Self-Interest, en Social Europe Journal (19.08.15), que aporta datos y argumentos interesantísimos que niegan que el gobierno alemán haya aplicado tal doctrina, y que el elemento más importante para entender el comportamiento de ese gobierno no es el ordoliberalismo, sino la búsqueda para optimizar sus intereses sin ninguna consideración hacia las implicaciones de sus acciones sobre el resto de la eurozona. Lejos de ser una política solidaria, la política alemana es de una rapacidad sin frenos, lo que ha contribuido en gran medida a la Gran Recesión y al gran retraso en la recuperación de la eurozona. Simon Wren-Lewis señala, por ejemplo, que los mal llamados rescates a Grecia (en 2010, en 2012 y en 2015) no han sido para ayudar a Grecia, sino para ayudar a los bancos alemanes (entre otros), que habían hecho pingües beneficios con la deuda griega. El enorme sacrificio que se ha impuesto al pueblo griego tiene como objetivo salvar a tales bancos.

Por otra parte, la gran crisis económica y financiera de los países periféricos -España, Grecia, Portugal e Irlanda (y ahora también Italia)- ha ayudado enormemente a la economía alemana, pues ha habido un flujo de capital de la periferia al centro (es decir, Alemania) que Henning Meyer ha calculado que asciende durante el periodo 2010-2015 a 100.000 millones de euros, que le han permitido al Estado alemán no tener que pedir prestada esta cantidad, reduciéndose así su déficit público en una cantidad equivalente a esta cifra. Como dice Meyer, la relativamente baja deuda pública alemana se basa, en parte, en esta situación. No necesita pedir prestado dinero porque le llega abundantemente de los países periféricos, que ven a Alemania como un lugar seguro, huyendo de la situación tan inestable en los países periféricos, resultado precisamente de la austeridad que Alemania les ha impuesto.

Esta interpretación de lo que motiva el comportamiento del gobierno alemán –única y exclusivamente la optimización de sus intereses- tiene que ponerse dentro de un contexto político que permita entender que cuando se dice Alemania, se quiere decir el establishment financiero-económico-político y mediático alemán que controla dicho Estado. Un dato que continuamente se olvida es que continúan habiendo clases sociales dentro de cada país, y por lo tanto, también en Alemania. Y cuando se dice o escribe que el objetivo del gobierno alemán es optimizar única y exclusivamente sus intereses, se debe clarificar que tales intereses son los intereses de ese establishment, los cuales pueden o no coincidir con los intereses de las clases populares alemanas. En realidad, las políticas de austeridad están dañando también a las clases populares alemanas, como también están dañando los intereses de las clases populares de la periferia de la eurozona, políticas de austeridad que están siendo impuestas por el establishment financiero-económico-político y mediático alemán, con la colaboración de los establishments financieros-económicos-políticos y mediáticos de los países periféricos, incluyendo España. Lo que vimos hace unos días en Madrid fue la reunión de los representantes políticos de tales establishments, celebrando las políticas de austeridad y poniendo al gobierno del Partido Popular como el modelo a seguir. Frente a esta alianza de los grupos y clases dominantes se requiere la alianza de los grupos y clases dominados, alianza que es deliberadamente dificultada por la primera alianza, a través, no solo de su dominio sobre los mayores medios de información y persuasión, sino también sobre las reglas y normas que rigen las instituciones que controlan. La dificultad que implica el establecimiento de la alianza de los dominados no puede, sin embargo, ser un freno para su establecimiento, que debe establecerse de una manera urgente. Así de claro.

quarta-feira, 21 de outubro de 2015

Crítica amistosa a Varoufakis y a sectores de las izquierdas sobre lo ocurrido en Grecia

Una percepción bastante generalizada de lo que ha ocurrido en Grecia en algunos sectores de las izquierdas en España es que el partido Syriza ha traicionado al pueblo griego, pues, tras recibir un mandato popular (expresado primero en las urnas -en enero del 2015-, y más tarde en el referéndum del 5 de julio de este mismo año) de oponerse a la continuación de las políticas de austeridad impuestas por el Consejo Europeo (dominado por el gobierno Merkel de Alemania), por la Comisión Europea, por el Banco Central Europeo, por el Fondo Monetario Internacional y por el Eurogrupo (también dominado por el gobierno alemán), Syriza terminó aceptando el tercer rescate, lo que significaba la continuación de tales políticas (presentadas, incluso, como más duras que las que sustituyeron), traicionando con ello al pueblo griego. Han contribuido a esta percepción las declaraciones del que fue el dirigente del equipo griego durante las negociaciones con la Troika y con el Eurogrupo, el entonces Ministro de Finanzas, el Sr. Yanis Varoufakis, perteneciente hasta hace poco al partido Syriza, en las que ha indicado en repetidas ocasiones que el Primer Ministro Tsipras “había traicionado” la voluntad popular.
A esta percepción se le añade otra, esta más común entre los adversarios y enemigos del partido Syriza, pertenecientes a las sensibilidades conservadoras y liberales (incluyendo las socioliberales) que dominan el panorama político y mediático español (incluido el catalán), que acusan a Syriza de irresponsabilidad política al haberse atrevido a enfrentarse con la Troika y con el Eurogrupo, oponiéndose a las políticas de austeridad y prometiendo cambios que eran imposibles de realizar. Estas voces conservadoras, liberales y socioliberales concluyen que, como consecuencia de dicha irresponsabilidad (cuya máxima expresión fue la convocatoria del referéndum), el establishment europeo (compuesto por las entidades citadas anteriormente) se enfadó y en lugar de ser más sensible al pacto y a la negociación, empeoró las condiciones del rescate. Y, en consecuencia, hoy Grecia está incluso peor.
Tales percepciones son extraordinariamente simplistas y no recogen la complejidad de la situación. Veamos cada una de ellas, empezando por la supuesta “traición”.

quarta-feira, 12 de agosto de 2015

Las ocultadas causas políticas del naufragio mediterráneo

No hay una plena conciencia del enorme impacto negativo que la Guerra Fría ha tenido en el mundo occidental, empobreciendo enormemente su vida intelectual y académica. La purga del pensamiento crítico con las estructuras del poder occidental que ocurrió durante la Guerra Fría a los dos lados del Atlántico Norte explica, en gran parte, la enorme incompetencia que ha regido en los mayores centros de decisión, incompetencia que ha tenido efectos desastrosos, contrarios incluso a los intereses de los establishments de los países de ese mundo. La historia de la política exterior de EEUU y de los países de lo que pasó a llamarse la Unión Europea ha incluido, después de la Segunda Guerra Mundial, una serie de desastres que han afectado negativamente a sus intereses. Es cierto que la política exterior de estos países intenta conseguir la expansión de los intereses económicos y financieros que dominan su política exterior. Pero también es cierta su enorme incompetencia, acompañada de una gran arrogancia y prepotencia, que ha llevado al desarrollo de políticas que han afectado negativamente a sus intereses.
Un ejemplo claro de ello es lo ocurrido en Libia. El general Gadafi era un dictador, uno más de los muchos que hay en el continente africano. No era, ni con mucho, de los peores que hay en aquella parte del mundo, donde las instituciones democráticas brillan por su ausencia. Pero lo que lo hacía desagradable para las estructuras del poder occidental (bien EEUU, bien Europa Occidental) era que no seguía las órdenes establecidas por los responsables políticos de dicha estructura de poder. De ahí que los establishments político-mediáticos dominantes en EEUU y en la UE quisieran deshacerse de él.
Y utilizando el argumentario ideológico que sirve como cobertura para su intervencionismo militar, tales establishments se presentaron como los defensores de la democracia y de la libertad. Y los Henri Lévy de turno sacaron pecho para alentar a las tropas europeas a que atacaran militarmente al gobierno de Gadafi. Y los mayores medios de información y persuasión occidentales, sirvientes del poder, hicieron su parte demonizando al dictador. El hecho de que el continente africano estuviera lleno de dictaduras, muchas peores, por cierto, que la de Gadafi, no se citó. Estos detalles en un proyecto bélico de tal envergadura no tenían gran importancia. ¡Por fin lo consiguieron! Y derrotaron al dictador.
Como resultado de aquella intervención militar, hoy Libia es un país que se ha convertido en una auténtica amenaza para Europa, habiéndose convertido en un centro del terrorismo musulmán, lo que ha creado una de las peores situaciones existentes en el norte de África, sin un gobierno digno de su nombre, y con una gran inestabilidad y terror en su territorio que se expanden por todo el Mediterráneo. Se mire como se mire, dicha aventura militar ha sido un desastre monumental. Resultado de ello es que miles de personas han muerto en naufragios en las costas de Libia, intentando huir del país. Es más, Libia se ha convertido en el país base para que fugitivos de Sudán, Nigeria, Somalia, Senegal y Ghana lleguen a las costas de los países del sur de Europa, y muy en especial Italia, Malta y Grecia, convirtiéndose en un problema masivo que la misma Europa que bombardeó y destruyó a Gadafi es incapaz de resolver. Lo único que se les ha ocurrido hacer es recurrir a las armas de nuevo, de manera que los barcos de guerra de varios países europeos, en lugar de bombardear las ciudades libias, como hicieron para derrocar a Gadafi, bombardean y hacen naufragar ahora las barcazas llenas de fugitivos que salen de las costas libias. Documentos revelados por WikiLeaks muestran planes desarrollados para destruir en los mares de Libia incluso las naves que transporten refugiados de este país. Estos planes militares, según tales documentos, fueron aprobados por los 28 Estados miembros de la UE (incluyendo, por lo tanto, España) el día 18 de mayo de este año. La revelación de dichos documentos ha generado una protesta – ignorada por los mayores medios –, apoyada por más de 300 académicos, expertos en temas de inmigración, que han denunciado este plan. Ni que decir tiene que los mayores medios de información y persuasión españoles no ha dicho ni pío.

sábado, 18 de julho de 2015

La canallada final contra el pueblo griego

Como era predecible, el establishment político-mediático español (incluyendo el catalán) ha presentado lo ocurrido en Grecia y en las negociaciones con la Troika, con el Eurogrupo y con el Consejo Europeo como un completo fracaso del gobierno Syriza, que en el colmo de su supuesta incompetencia sometió a su pueblo a un gran sacrificio, el corralito, y a un referéndum que, además de ser inapropiado, tuvo un impacto contrario al que pretendía, pues en lugar de conseguir mayores concesiones de las instituciones europeas, estas endurecieron sus posturas, exigiendo incluso mayores sacrificios de los que ya habían ofrecido antes de conocerse el resultado del referéndum. Ha sido, pues, un desastre producto de la incompetencia del gobierno Syriza. El nivel de hostilidad de este establishment político-mediático español (incluyendo el catalán) -que también apareció con igual intensidad en los mayores medios de información alemanes- alcanzó unos niveles nunca antes vistos en contra de un gobierno europeo. Las medidas impuestas por el establishment financiero europeo (hegemonizado por el alemán) –y sus instrumentos políticos (la Troika, el Eurogrupo y el Consejo Europeo)– intentaban humillar al pueblo griego, que ha sido el único que, a través de su gobierno, se ha rebelado contra el austericidio forzado por aquel establishment financiero. Esta humillación se presentaba al público con satisfacción y regodeo por parte de los mayores medios de información, que alcanzaban lo que algunos humoristas estadounidenses han definido sarcásticamente como un “orgasmo mediático”. Nunca tanto odio se había expresado en tales medios con tanto placer para el que lo transmite, y tanto dolor para el que lo recibe.