Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve
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segunda-feira, 12 de fevereiro de 2018

La peligrosa alianza de Grecia con Israel

Durante un breve momento histórico Alexis Tsipras y su partido político Syriza despertaron la esperanza de que Grecia podría resucitar una corriente de izquierda en Europa dormida desde hacía mucho tiempo.
Una nueva Grecia nacía de los dolores del parto de la austeridad económica impuesta por la Unión Europea (UE) y sus todopoderosas instituciones económicas, una Troika tan despiadada que le tenía sin cuidado que la economía griega se colapsara y millones de personas experimentara la amargura de la pobreza, el paro y la desesperación.
La Coalición de la Izquierda Radical (Syriza, por su acrónimo en griego) llegó al poder en 2015 como resultado directo del descontento popular con la UE. Fue un momento en el que la gente corriente tomó postura para defender cualquier semblanza de soberanía que no le hubieran arrebatado los políticos, los banqueros o las poderosas instituciones burocráticas.
El resultado, sin embargo, fue bastante decepcionante. Una vez convertido en primer ministro Tsipras transformó su discurso político y fue adoptando gradualmente uno más coherente con las mismas políticas neoliberales que habían puesto a su país de rodillas.

sábado, 4 de fevereiro de 2017

El gobierno de izquierda resulta en Europa, pero hay silencio

Por increíble que parezca, hay un gobierno de izquierda en Europa, antineoliberal, que marcha bien. Por increíble que parezca, porque parece que el clima no daría para eso. Syriza no ha logrado enfrentar la austeridad de la Unión Europea. El PSOE se ha negado a una alianza con Podemos, que habría llevado a un gobierno como el de Portugal. Y los portugueses, que escriben artículos sobre tantos temas, no ayudan para nada a difundir al gobierno de su país, un gobierno de izquierda que resulta. Una actitud cobarde se sumarse al silencio de los grandes medios internacionales contra el gobierno portugués, que une a toda la izquierda del país.
Cuando el gobierno de derecha, aun quedando en primer lugar, no logró, hace año y medio, mayoría suficiente para gobernar, surgió la propuesta de uno de toda la izquierda, que reuniera al Partido Socialista, al Frente de Izquierda y al Partido Comunista, que sumados tendrían mayoría para gobernar. Debieron llegar a un acuerdo entre ellos, con concesiones mutuas. El Partido Socialista tuvo que abandonar su propuesta de flexibilización de relaciones de trabajo, así como de privatización del sistema de trasportes, pero, sobre todo, las políticas de austeridad que promueven una devastación social en toda Europa. Los otros grupos de izquierda no participan directamente del gobierno, pero lo apoyan, a partir de un documento que define el fin de la política de austeridad a cambio de la retirada de la posición de salida de la Unión Europea.
Al principio había cierto escepticismo sobre la viabilidad de ese tipo de gobierno, en medio de acusaciones terroristas de la derecha, según las cuales el país iría al quiebre. Casi año y medio después, el gobierno del socialista Antonio Costa va muy bien, es más popular que nunca y con resultados económicos y sociales muy positivos, confirmando que la vía de la izquierda contemporánea es la de la unidad en la lucha por la superación del modelo neoliberal.
Los sueldos de los servidores públicos fueron recuperados, su jornada de trabajo fue reducida de 40 a 35 horas, el sueldo vital fue elevado en términos reales, al igual que las remuneraciones de los retirados. Al mismo tiempo, se respetan los criterios sobre los déficits presupuestarios, dado que ese déficit bajó a 2.3 por ciento del producto interno bruto, la menor cifra de la historia democrática de Portugal. Todo ello acompañado del reinicio del crecimiento económico y la disminución del desempleo de 12.3 a 10.5 por ciento.

quinta-feira, 3 de dezembro de 2015

Gobierno griego enfrenta segunda huelga general en dos meses

Convocada por las principales organizaciones sindicales del país, la protesta movilizará a los empleados de la administración del Estado y las instituciones locales, médicos y personal sanitario, trabajadores portuarios y de la marina mercante, de las empresas públicas de ferrocarriles y transporte urbano, así como abogados y estudiantes. También los controladores aéreos anunciaron su adhesión a las demandas de la jornada de huelga, si bien solo interrumpirán su trabajo durante cuatro horas, lo que afectará a todos los vuelos con destino u origen en los aeropuertos griegos.

Además, todos los trabajadores del sector del transporte anunciaron la creación de un frente común que llevará a cabo una serie de huelgas en la primera quincena del mes y una ocupación simbólica el 15 de diciembre, día en que comenzará el proceso de licitación para la privatización del puerto de El Pireo.

A lo largo de esta jornada decenas de manifestaciones tendrán lugar por todo el país, y en el caso de la capital, los sindicatos llamaron a una gran marcha que finalizará frente al Parlamento.

Como ocurrió en la anterior huelga general, el partido en el gobierno, el izquierdista Syriza, también llamó a participar activamente en la protesta achacando las medidas de austeridad a ejecutivos anteriores y asegurando perseguir "un nuevo sistema que garantice el carácter redistributivo y social de las pensiones".

quinta-feira, 26 de novembro de 2015

Bernie Sanders, Voutsis y el Comité para la Verdad sobre la Deuda Pública griega

Mientras que el nuevo presidente del Parlamento griego el Sr. Voutsis decide y ordena la disolución del Comité para la Verdad sobre la Deuda Pública griega sin apenas explicarnos el porqué, al otro lado del océano, un hombre político que aspira a la presidencia de Estados Unidos propone la creación de un comité independiente de verdad sobre la deuda (del protectorado americano) de Puerto Rico, ¡y además nos explica la importancia de tal comisión de auditoría!.
Se trata del senador Bernie Sanders quien, en una carta dirigida al ministro de Finanzas de EEUU, Jack Lew, hace entre otras las siguientes propuestas, que no deberían asombrar a los ciudadanos griegos:
No más austeridad: “La situación económica en Puerto Rico no va a mejorar eliminando aún más escuelas públicas, disminuyendo las pensiones, despidiendo a los obreros, y permitiendo a las empresas pagar salarios de hambre tras la suspensión del salario mínimo y el recorte de las leyes laborales”.
Auditar la deuda: Es necesario poner en marcha una auditoría independiente y transparente de la deuda de Puerto Rico. Si una deuda ha sido contraída en violación de la constitución de Puerto Rico, hay que dejarla de lado inmediatamente”.
Nos paramos aquí omitiendo las otras propuestas del senador Sanders para resolver el problema de la enorme deuda de Puerto Rico (más de 70.000 millones de dólares), no porque no nos interesen (protección de la ley sobre las quiebras, cobertura sanitaria universal), sino porque el Sr . Sanders tiene unas cuantas cosas que decirnos sobre la deuda… griega. Y en efecto, es un verdadero escándalo que las muchas posturas y acciones públicas contra la Troika y en favor de la liberación de los ciudadanos griegos del yugo de la deuda por parte de un político americano de la envergadura del senador Sanders, no sólo no son tomadas en cuenta por parte de los gobernantes griegos, sino que permanecen totalmente desconocidas en Grecia ¡al menos desde hace un año! Para que podamos apreciar las dimensiones de este escándalo -del que hay evidentemente responsabilidades concretas de políticos y periodistas griegos- basta recordar que Bernie Sanders no es uno de ese puñado de políticos extranjeros pretendidos “amigos de Grecia” que a los los medios y gobernantes griegos les gustan tanto, sino un político (independiente y socialista) que, dado que opta seriamente a la presidencia de los Estados Unidos de América, se encuentra casi cada día en el epicentro de la actualidad americana y mundial!

Vio.Me, la fábrica recuperada en Grecia que quieren desalojar


 
 Ubicada en las afueras de Tesalónica, la fábrica Vio.Me. producía entonces pegamentos y aislantes y era filial de la empresa Philkeram-Johnson. La fábrica recuperada por los trabajadores es una referencia en las luchas sociales en Grecia y una muestra de dignidad en medio del azote de la crisis: la autogestión del trabajo y la recuperación del tejido productivo como alternativa a la precarización y la pobreza. Actualmente ya cuenta con 22 trabajadores.
En junio de 2011, en el apogeo de la crisis griega y tras severos problemas de impagos a empleados, la familia Fillipou, dueña de la empresa, desaparece de Vio.Me. Numerosas irregularidades han sido demostradas y certificadas por un estudio encargado a la auditoría Deloitte. Endeudar a una empresa para lucro personal o traspasar dinero de la filial, que era perfectamente sostenible, a la empresa matriz fueron algunas de las causas de la bancarrota de Vio.Me. El cierre de la fábrica dejó a 70 personas sin trabajo. Dada la situación en Grecia, con una tasa de desempleo por encima del 27%, ese abandono de la empresa significaba dejar sin recursos a todas esas familias.

terça-feira, 24 de novembro de 2015

El fin de las ilusiones sobre la naturaleza real de la UE

El año en curso, 2015, fácilmente se puede caracterizar como el año de las sorpresas para Grecia; malas y buenas. 

La primera sorpresa fue una buena: Syriza, que fue considerado como el partido más radical de izquierda entre las corriente de izquierda dentro de Europa, ganó las primeras elecciones de enero. Su programa contenía la demanda de anulación de la mayor parte de la deuda soberana, la nacionalización de los bancos, el destronamiento de Troika -como comúnmente se llama la misión de los acreedores del FMI, el BCE y la Comisión Europea-, que suelen ser nombrados como fuerzas de ocupación del Cuarto Reich alemán, etc.
La segunda sorpresa fue una mala: El gobierno recién formado, junto con la participación del partido racista y xenófobo llamado Griegos Independientes, continuaron las negociaciones con los acreedores y, finalmente, el 20 de febrero firmaron un acuerdo con los ministros de Finanzas de la zona euro, donde Grecia se vio obligado a aceptar el pago completo ya tiempo de todas sus obligaciones financieras. En resumen, el nuevo gobierno reconoció la deuda.
La tercera sorpresa fue como la primera, muy bienvenida: El presidente del Parlamento griego designó una comisión bajo el mandato de realizar una auditoría de la deuda pública. Su conclusión fue sorprendente: La Comisión de la Verdad reconoció la deuda pública como ilegal, ilegítima, odiosa e insostenible y llamó al gobierno a declarar el cese unilateral de pagos contra el FMI, el BCE, los acreedores privados, y así sucesivamente. La Comisión de la Verdad demostró a todos que la deuda griega fue creada por la élite griega gobernante y los acreedores, y no por el pueblo griego.
La cuarta sorpresa fue al igual que la segunda, inoportuna: A pesar de que los acreedores habían detenido el pago de los tramos de los préstamos a Grecia, el gobierno griego mantuvo el pago de sus obligaciones a los acreedores, vaciando las arcas públicas. Aunque el BCE dejó de proporcionar liquidez a los bancos griegos, en plena violación de sus artículos, cada uno podría predecir que si no utilizaron su derecho soberano para declarar la cesación de pagos y salir de la zona euro, su rendición era una cuestión de tiempo.
La quinta sorpresa no fue buena, fue la mejor: El 5 de julio, la inmensa mayoría del pueblo griego votó "NO" en el primer referéndum que se celebró en Grecia desde 1974, rechazando las propuestas de rescate de los acreedores. Para nombrar algunas de esas propuestas: aumentos en los impuestos indirectos, privatizaciones de activos públicos (puertos, aeropuertos, instalaciones de agua y de energía, etc.), nuevos recortes de gastos y una mayor liberalización del mercado de trabajo, lo que llevaría a mucho mayor desempleo que el nivel actual sin precedentes de un 27%. El pueblo griego dijo "NO", enviándole a toda Europa un mensaje claro de la resistencia a los chantajes de los acreedores.

sábado, 17 de outubro de 2015

¿En qué consiste el rescate a Grecia? El ejemplo del sector eléctrico griego (I)

El pasado 20 de septiembre se celebraron elecciones generales en Grecia.En esta ocasión, la atención mediática fue notablemente menor que la que recibieron los anteriores comicios, que tuvieron lugar en enero de este mismo año. No es sorprendente: parece claro que el partido ganador se encargará fundamentalmente, al menos a corto plazo, de poner en práctica las políticas económicas dictadas por las condiciones del tercer rescate a Grecia.
Estas exigencias quedaron plasmadas en el Memorándum de entendimiento entre la Comisión Europea, la República de Grecia y el Banco de Grecia. En él, a cambio de ayuda financiera, se pide a las autoridades griegas que “hagan suyo un programa de reformas” que “proporcionará la base para una recuperación sostenible”. Parece difícil negarse a algo que suena tan razonable: quien no tenga más datos que esos no entenderá tanta resistencia griega al rescate, la cual probablemente le parecerá irresponsable. Si además recibe una buena dosis de desinformacion, su opinión será seguramente peor.

sexta-feira, 2 de outubro de 2015

Intimidad política o por qué los resultados de las elecciones en Grecia no fueron una capitulación

El hecho de haber estado en Grecia antes y después de las últimas elecciones y de haber leído la mayoría de los comentarios escritos sobre ellas en el extranjero (aunque también algunos escritos en Grecia) me produce una sensación de asombro, de discrepancia, hasta el punto de que me pregunto si estos textos hablan verdaderamente del mismo acontecimiento que acabo de presenciar. Supongo que no debería sorprenderme ya que la situación que estamos viviendo es extremadamente multifacética e inédita, y los modelos de los que disponemos para analizarla y explicarla no son adecuados. Así pues, en este texto no pretendo ofrecer la “auténtica verdad” o la “imagen total” como opuesta a una “falsificación”, sino que trataré de proporcionar una punto de vista adicional desde el que leer esta complejidad.

En vista del resultado de las elecciones muchos comentaristas parecen expresar un sentimiento de desesperación por lo que consideran un “asunto macabro que llevó al funeral del primer gobierno de izquierda radical de Europa en una generación”». Otros, que no desean ceder al pesimismo, tratan de ahondar en la aritmética y las cifras electorales, y mencionan el alto índice de abstención para demostrar que “los medios se equivocan al presentar la victoria de SYRIZA como la ratificación de la austeridad por parte del pueblo griego” [1]. De hecho, es equivocado, pero no por la razón antes mencionada. Ambas versiones, tanto la “pesimista” como la “optimista”, se basan en la lectura literal tanto de las cifras electorales como de los objetivos y programas declarados de los candidatos. Pero eso no es todo. Hay que tener en cuenta que en política (como en todo) gran parte de la comunicación se lleva a cabo tácita o indirectamente, incluyendo la comunicación que consiste en que “el pueblo expresa su voluntad soberana”, especialmente ahí. En política también funciona algo denominado intimidad cultural (según un término acuñado por el antropólogo Michael Herzfeld, que durante muchos años investigó precisamente en Grecia) [2]. El término intimidad cultural es un término rico y delicado, pero en este artículo lo utilizaré para indicar este subtexto generalmente invisible que complementa y posiblemente transforma/altera lo que se dice abierta y públicamente.

En modo alguno hablo de algo místico o sobrenatural. La intimidad política también se puede expresar en cifras, siempre que planteemos las preguntas correctas. Entonces muchas cosas pueden parecer diferentes según adónde decidamos dirigir la mirada. Por ejemplo, inmediatamente antes de las elecciones una agencia de encuestas (no griega) planteó algunas de las preguntas correctas a las personas encuestadas en una encuesta de opinión en Grecia. Una de estas preguntas: “¿Cree usted que se debe implementar el Memorando de Entendimiento entre Grecia y las entidades crediticias?”. Estos son los resultados que obtuvieron, considerados “sorprendentes” por la propia agencia:

segunda-feira, 31 de agosto de 2015

La Grecia ficción

Junio de 2015. Apurando la negociación, Alexis Tsipras se niega a aceptar el ultimátum de la troika si no incluye una quita de la deuda griega.
Una deuda impagable creada principalmente para engordar los beneficios de la industria alemana, corromper al bipartidismo griego y, finalmente, parasitar financieramente el país hasta la ruina. Después de semanas la negociación ha llegado a un punto sin retorno: Tsipras se muestra dispuesto a aceptar cualquier acuerdo… pero éste debe incluir necesariamente una quita de la deuda griega.
El momento es óptimo para forzar la quita: La posición de las “Instituciones” se debilita. Una quiebra griega supone el pago de los CDSs, ese negocio redondo y opaco de “asegurar” la deuda –la famosa prima de riesgo- cuyos tenedores son mayoritariamente estadounidenses. Obama maniobra contra la postura rígida de Lagarde hasta el punto de que durante la negociación el servicio de informes del FMI desautoriza a su presidenta, afirmando taxativamente lo que todos saben: que la deuda griega es impagable y la quita inevitable. El informe se une al coro de todos los economistas independientes que desde los medios estadounidenses manifiestan su perplejidad ante las condiciones del rescate: colonialistas, ineficientes y antieconómicas.
Pero el Eurogrupo –los ministros de economía de la UE- tienen sus propios problemas: las concesiones a Grecia suponen un grave problema político en sus países: los gobiernos de Italia, Portugal y muy especialmente los de Irlanda y España, ven en la quita de la deuda griega un mensaje político letal para sus próximas aspiraciones electorales. El gobierno francés entra en erupción emparedado entre su papel de embajador de Obama en Europa y su propio proceso de recortes, un proceso que pende del hilo de los propios diputados del Parti Socialiste en el parlamento galo. Los parlamentarios alemanes de la CDU amenazan con no ratificar un acuerdo de quita.
Julio de 2015. Tsipras acelera la situación política: la quita es inevitable, si no hay quita no hay acuerdo, si no hay acuerdo hay referéndum… y si en el referéndum gana el NO, la troika tendrá que hacer frente a sus propias amenazas: o hay quita o hay quiebra. Y mientras el Eurogrupo no quiere ni hablar de quita, Estados Unidos no quiere ni hablar de quiebra.
Alemania intenta otra vez la campaña del miedo: pone a los medios y sus “encuestas” en pie de guerra, amenaza con no volver a negociar, fuerza al Banco Central a crear un corralito en los días previos… pero esta vez ya no da resultado: Tsipras y el NO reciben un contundente apoyo.

sexta-feira, 28 de agosto de 2015

¿Qué busca Alexis Tsipras con su futura reelección?

Que no quepa duda, Alexis Tsipras va por la reelección. Sabe bien que necesita fortalecerse en el Parlamento heleno, por lo que una futura reelección lo habrá de fortalecer políticamente y, al mismo tiempo, fortalecería la firma del Memorándum de Entendimiento firmado (19 de agosto) con la Troika (CE, BCE, FMI y el MEDE).
Tsipras necesita reelegirse lo antes posible porque sencillamente necesita el control del Parlamento, y porque, además, no estaba dispuesto a verse sometido a un voto de confianza, al perder mayoría en el Parlamento el pasado 14 de agosto. Por lo que optó por una jugada riesgosa: dimitir y provocar una futura elección parlamentaria. Decisión tomada, por lo demás, abruptamente sin consultar al Comité Central de su propio partido (Syriza) ni a la totalidad de su propio grupo parlamentario. Resultado de su decisión: 25 parlamentarios de Syriza se distancian del partido para formar nuevo partido, Unidad Popular, convirtiéndose así en la tercera fuerza política de Grecia, desplazando a Amanecer Dorado (17 escaños); y, ahora último, la salida de 53 miembros de su propio Comité Central.
Lo cierto es que la contrariedad dentro del partido ya se estaba arrastrando desde mucho antes, pero pudo verse materializado con la pasada aprobación del primer paquete de medidas de austeridad el pasado 16 de Julio en el Parlamento heleno, cuando se restaron con su voto 32 parlamentarios de Syriza, votando en contra; repitiéndose idéntica escena el pasado 22 de Julio (-31). Pero la fracturación mayor se produjo el 14 de Agosto para la aprobación del Tercer Rescate cuando 47 parlamentarios de Syriza votaron en contra de su aprobación, perdiendo así el gobierno de coalición su mayoría parlamentaria por tercera vez consecutiva, lo que ya hablaba de una fracturación de orden mayor. Nada menor, si vemos que el partido (Syriza) ha venido ganando en el Parlamento con los votos de ANEL, Nueva Democracia, PASOK y To Potami para favorecer los intereses de la Troika.
Syriza claramente abandonó su programa para entregarse al programa de los prestamistas. Que hoy intente convencer de lo contrario sólo será retórica para alcanzar un fin. Lo claro es que el gobierno, conformado por la coalición SYRIZA-ANEL, ha firmado ya la entrega de soberanía a la Troika, contraviniendo así la decisión tomada por el pueblo el pasado 05 de Julio (Referéndum). Será retórica todo lo relacionado con el "rescate" de Grecia por parte de la Troika. Sus intenciones no es "ayudar" ni es "a favor del crecimiento" griego, sus intenciones reales es robar la soberanía de Grecia y que el pueblo pague el costo.

quinta-feira, 27 de agosto de 2015

Tsipras abandona Syriza

En Grecia se sigue escribiendo la historia de Europa. Los acontecimientos se precipitan tras la firma del tercer rescate, que más que un memorándum es el humillante armisticio de una guerra económica en la que el pueblo griego sigue siendo la principal víctima. El presidente del Gobierno Tsipras ha decidido convocar elecciones antes de realizar el congreso de Syriza imponiendo el acuerdo con la troika sin un debate a fondo en las filas de su propio partido, como demuestra la dimisión de Tasos Koronakis, secretario general de Syriza. De esta forma, Tsipras está propiciando de forma indirecta una de las mayores victorias de la troika: la ruptura del proyecto de Syriza como la principal fuerza antiausteridad en Europa.
No siempre los nuestros o nuestras aciertan. No siempre tenemos que estar conformes con lo que hagan los amigos. Podemos perder una batalla y tenemos derecho a equivocarnos, pero no podemos claudicar y aceptar la gestión de un programa y unas medidas que sólo pueden perjudicar a nuestro pueblo e imposibilitar a largo plazo la política que defendemos. Como decía Manolo Monereo en un reciente artículo: “para conseguir que el sujeto popular sea no sólo vencido, sino derrotado, es necesario cooptar a sus jefes, a sus dirigentes. Con ello se bloquea la esperanza, se promueve el pesimismo y se demuestra que, al final, todos son iguales, todos tienen un precio y que no hay alternativa a lo existente. La organización planificada de la resignación”. La claudicación de Tsipras puede generar a corto y medio plazo, en cuanto se empiecen a conocer y padecer las consecuencias de lo firmado, la desmoralización no sólo del pueblo griego, al que se le traslada un mensaje de que no se puede, sino también un pésimo precedente para cualquier otro pueblo que decidiese desafiar el poder establecido en el marco de esta Unión Europea.

quarta-feira, 26 de agosto de 2015

“Hemos traicionado a la gran mayoría del pueblo griego”

Pavlos Kapantais se encontró con el ex ministro de Finanzas griego un día antes de que Alexis Tsipras anunciara la convocatoria de elecciones anticipadas. Varoufakis será invitado de honor este domingo a la fiesta de la rosa organizada, por Arnaud Montebourg /1. En la entrevista Varoufakis se refirió a su renuncia y a su relación con el primer ministro griego Tsipras. Varoufakis es un hombre sonriente, aparentemente tranquilo, que nos recibe en su residencia de verano en la isla de Egina. Su esposa, Danaé y un amigo están sentados en la terraza con vista al mar.
Pavlos Kapantais: Usted se ha opuesto a la decisión de Alexis Tsipras, el 13 de julio, de acceder a las exigencias de los acreedores. ¿Lo vamos a ver en las listas de otro partido en las próximas elecciones?
Yanis Varoufakis: Si las elecciones anticipadas conducen a un gobierno y a un partido que reciben el mandato popular para aplicar el acuerdo del 13 de julio, obviamente yo no puedo ser parte. Alexis Tsipras regresó de la Cumbre europea del 12 de julio, donde asistimos de hecho a la capitulación del país, explicando su posición. Según él, se estaba frente a un grave dilema: o bien era aceptado este insostenible programa, o sea el plan de Schäuble (ministro alemán de Finanzas, NdE) o la “defenestración” de Grecia de la zona euro se ponía en marcha. Fue allí que comenzó mi principal objeción: yo no creo que el dilema fuese ese. Creo que el “plan Schäuble” está en vías de realizarse. Es en el voto “No” en el referendo como sigo siendo fiel al programa de Syriza. Sí estoy de acuerdo con Alexis Tsipras en decir que el Grexit debe evitarse, según pienso, pero el mantenimiento de Grecia en la eurozona pasa precisamente por el rechazo de este nuevo y tercer memorando. Aquí es donde nuestras opiniones divergen. Alexis (Tsipras) considera que este acuerdo es la alternativa al “Grexit” de Schäuble, y yo considero que este memorando forma parte del plan de Schäuble (de la salida de Grecia de la eurozona).

domingo, 23 de agosto de 2015

¿Qué podemos aprender del chantaje al gobierno de Syriza?

Muchas personas en Europa recibieron la elección de Alexis Tsipras como primer ministro de Grecia como una noticia esperanzadora. Cuando el presidente de Syriza, después de semanas de agotadoras negociaciones firmó el dictado de recortes, la decepción fue asimismo muy grande. Sería injusto y arrogante señalar a Alexis Tsipras y a Syriza con el dedo acusador de la moral. Mucho mejor sería reflexionar dentro de la izquierda europea bajo qué condiciones es posible en Europa hoy hacer una política democrática y social, es decir, de izquierdas.
Hemos aprendido una cosa: Mientras el supuestamente independiente y apolítico Banco Central Europeo pueda cerrar el grifo del dinero a un gobierno de izquierdas, una política que se oriente hacia principios democráticos y sociales será imposible. El exbanquero de inversión Mario Draghi no es ni independiente ni apolítico. Él trabajaba para Goldman Sachs, en el momento en que ese banco de Wall Street ayudó a Grecia a falsear los balances de su contabilidad. Así fue como se hizo posible la entrada de Grecia en el euro.
En los meses pasados muchos artículos de opinión se han ocupado de la pregunta de si el dracma debería ser introducido de nuevo. No sirve para nada y es una base errónea reducir el debate a esta pregunta. No solo en Grecia, sino en todo el sur de Europa el paro juvenil es insoportable y cada uno de los países que forman parte de la zona euro están siendo desindustrializados. Una Europa en la que la juventud no tiene futuro está en peligro de descomposición y de convertirse en el botín de fuerzas nacionalistas de extrema derecha renovadas.

terça-feira, 18 de agosto de 2015

El futuro de Europa tras la derrota griega

El pasado 8 de junio tuve el honor de acompañar al entonces ministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis, a un encuentro privado en Berlín con el ministro alemán de finanzas, Wolfgang Schäuble. La reunión empezó con un gesto de buen humor cuando el señor Schäuble ofreció a su colega un puñado de Euros de chocolate: “para sus nervios”. Yanis los compartió con los circunstantes, y dos semanas después tuve un segundo honor, que fue ofrecer mi moneda de chocolate a un tercer (ex)ministro de finanzas, el profesor Giuseppe Guarino, decano de constitucionalistas y autor de un impactante librito (La verdad sobre Europa y el Euro: Un ensayo, disponible en italiano AQUÍ) sobre los Tratados europeos y el Euro.
La tesis del profesor Guarino reza como sigue:
“El 1 de enero de 1999 se perpetró un golpe de estado contra los Estados miembros de la UE, contra sus ciudadanos y contra la propia UE. El ‘golpe’ no se dio por medio de la fuerza, sino con astucia fraudulenta… por medio de la Regulación 1466/97… El papel asignado por el Tratado (Artículos 102ª, 103 y 104c) al objetivo de crecimiento perseguible por la actividad política de los Estados miembros… es eliminado y substituido por un resultado, a saber: equilibrio presupuestario a medio plazo.”
Consecuencia directa de ello:
“Las instituciones democráticas contempladas por el orden constitucional de cada país no sirven ya a propósito ninguno. Los partidos políticos no pueden ya ejercer la menor influencia. Las huelgas y los cierres patronales dejan de tener el menor efecto. Las manifestaciones violentas causan daño adicional, pero dejan intactas las predeterminadas directrices políticas.”
Esas palabras fueron escritas en 2013. ¿Puede alguien dudar hoy de su exactitud y de su perfecta aplicabilidad al caso griego?
Es verdad que los gobiernos griegos anteriores a 2010 gobernaron pésimamente, que entraron en el Euro bajo falsas premisas y que luego ocultaron el déficit y la deuda del país. Nadie discute eso. Pero obsérvese que cuando llegó la austeridad, el FMI y los acreedores europeos impusieron a Grecia un programa dictado por las doctrinas del equilibrio presupuestario y la reducción de la deuda que incluía: a) profundos recortes en el empleo y en los salarios públicos; b) una drástica reducción de las pensiones; c) una reducción del salario mínimo y la eliminación de derechos laborales básicos; d) drásticos y regresivos aumentos de impuestos; y e) liquidación privatizadora de activos públicos.
La conexión de ese programa con el crecimiento y la recuperación en Grecia era de todo punto fraudulenta. Superando dudas internas, el FMI hizo público un pronóstico, según el cual el programa costaría a Grecia un recesión de sólo un 5% del PIB, con una duración de dos años y plena recuperación para 2012. El caso es que la economía griega colapsó bajo esa presión, se contrajo más de un 25% y, cinco años después, no hay recuperación a la vista. De modo que Grecia ha perdido todo un año de producto anual y ha asistido a la práctica aniquilación de sus más importantes instituciones sociales. A finales de 2014 se hallaba en deflación por sobreendeudamiento, no en recuperación.

terça-feira, 11 de agosto de 2015

El Referendum y la desintegración de Syriza

¿Cuáles fueron las causas del referéndum de julio? Muchos lo vieron como si surgiera de la nada, como un comodín que el primer ministro griego Alexis Tsipras se sacó de la manga. Pero también hay dudas sobre sus motivaciones, incluso se especula que Tsipras pensó que iba a perder.
 
Creo que el referéndum fue claramente un intento de salir de la trampa en la que el gobierno estaba cayendo a través del proceso de negociación. En realidad era bastante obvio que durante la espiral descendente de concesiones, el gobierno y Tsipras se dieron cuenta de que lo que proponían no iba a ser suficiente para la Troika. Hacia la última semana de junio se veía claro que el acuerdo que estaba tomando forma no pasaría la prueba interna dentro de Syriza y no pasaría tampoco la prueba de la opinión pública. Los mensajes que llegaban a la dirección y a Tsipras mismo desde el interior del partido, desde mucho más allá de las filas de la Plataforma de Izquierda, indicaban que lo que se estaba conformando no era aceptable. Los últimos días de esa semana hubo también un cambio significativo de la opinión pública. La gente decía que estaban hartos de estas negociaciones interminables. Se entendía que la Troika estaba tratando de humillar al gobierno griego. Tsipras, que como político tiende a ser del tipo que juega y apuesta fuerte, pensó en el referéndum. La idea no era del todo nueva y había sido sugerida antes por otros, incluyendo Yanis Varoufakis, no como ruptura con el proceso de negociación, sino como un movimiento táctico que podría fortalecer la postura negociadora. Estoy seguro acerca de esto que digo porque conozco informes detallados de la reunión clave del gobierno la noche del 26 de junio, cuando se anunció el referéndum.
Aquí hay que decir dos cosas. La primera es que Tsipras y la mayoría de las personas cercanas a él pensaban que el referéndum iba a ser un paseo. Y eso era lo que parecía antes del cierre de los bancos. La sensación general era que el referéndum se ganaría abrumadoramente, con más del 70 por ciento. Esa expectativa era bastante realista, sin el cierre de los bancos el referéndum se habría ganado con facilidad, pero la significación política del No habría sido distinta, ya que no habría existido la atmósfera de confrontación y dramatismo creada por el cierre de los bancos y la reacción de los europeos.
Lo que sucedió en esa reunión de gobierno fue que varias personas, el ala derecha del gobierno, liderada por el Viceprimer ministro Yanis Dragasakis, no estuvo de acuerdo con la convocatoria del referéndum. Dragasakis es en realidad la persona que ha estado supervisando todo el proceso de negociación del lado griego. Todos en el equipo de negociación con la excepción del nuevo ministro de Finanzas, Euclides Tsakalotos, son del grupo de Dragasakis y él era el ministro más destacado que quería deshacerse de Varoufakis. Ese ala derecha del gobierno pensó que el referéndum era una propuesta de alto riesgo. A diferencia de Tsipras, que no era consciente de lo que se planteaba, el ala derecha se daba cuenta de que se trataba de una decisión muy polémica que daría lugar a una dura reacción de la parte europea. Lo cual se confirmó luego. También estaban asustados de la dinámica de base que pondría en marcha esa iniciativa. Desde otro sector, el líder y ministro de energía y reconstrucción productiva y miembro de la Plataforma de Izquierda, Panagiotis Lafazanis, dijo que el referéndum fue la decisión correcta, aunque tardía, pero también advirtió que equivalía a una declaración de guerra, que la otra parte cortaría la liquidez y que en cuestión de días los bancos estarían cerrados. La mayoría de los presentes pensó que eso era un chiste.

sábado, 8 de agosto de 2015

Grecia y la deuda fatal

El lunes 3 de agosto del 2015, Puerto Rico entró en cese de pagos de la deuda, cuatro semanas después que lo hiciera Grecia el 1 de julio. Ucrania está al borde del cese de pagos mientras sus patrocinadores les están proveyendo de armas y municiones con crédito a pesar de su posición financiera. La única solución para problemas de estrangulamiento por deuda es la reducción de saldos, como vimos en América latina con el Plan Brady y con el HIPC. Las decisiones de alivio de deuda vistas en la historia son decisiones políticas que se toman para apoyar a algún gobierno. El mayor alivio provisto en la historia fue con la deuda alemana en 1952 y el anterior mayor alivio fue el de las reparaciones de guerra también alemanas en 1931. Le siguen los alivios a las deudas de los países europeos endeudados durante la primera guerra mundial pero imposibilitados de reconstruir sus economías en los años 20 lo que obligó a negociaciones con Estados Unidos, el gran acreedor, quien concedió alivios significativos a todos, desde Gran Bretaña hasta Italia. De esa manera se reconstruyeron los países europeos en la primera post guerra mundial. En montos diminutos en términos del PIB de los acreedores están los alivios de América Latina con el Plan Brady y de los países pobres altamente endeudados (HIPC) de la década del 80 y 90.
Es importante recordar esto porque dos países que pertenecen a uniones monetarias están intentando salir de su problema. Grecia y Puerto Rico están en procesos análogos. Ambos pertenecen a uniones políticas con otros estados, ambos tienen una moneda que no manejan, y ambos reciben transferencias del gobierno central por varios puntos del PIB. Grecia recibe 7 mil millones de euros de la Comisión Europea de apoyo presupuestal de los 107 mil millones que gastó en el año 2013. El gasto público griego equivale al 59% de su Ingreso Nacional Bruto. Es decir el apoyo presupuestal equivale a 6.5% del presupuesto y está destinado a ciertos usos específicos. No puede ir ni a gastos en defensa ni a gasto social.
Según la Comisión Europea “Grecia es uno los Estados miembros de la Unión Europea que reciben más del presupuesto de la Unión Europea que lo que paga y permanecerá igual en el próximo período presupuestario (2014-20). Hay que tener en mente que este saldo neto no refleja con exactitud muchas ventajas de ser socio de la Unión Europea. Muchos de ellos, como la paz, la estabilidad política, la seguridad y la libertad de vivir, trabajar, estudiar y viajar por todas partes en la Unión no pueden ser medidos. Además, las inversiones europeas tienen como finalidad beneficiar a la Unión Europea en total, ya que financiar un país europeo puede beneficiar a los otros miembros de la Unión Europea también” [1].
El apoyo incondicional de estos 7 mil millones de euros anuales trae consigo obligaciones como son respetar los Tratados, base de la Unión Europea, y cuando corresponda incorporar reformas legales dentro de su país para uniformizar la base legal. Al mismo tiempo, los incumplimientos pueden llevar a la suspensión del país miembro del organismo comunitario.
Según la Comisión Europea “Todos los Estados miembros de la Unión Europea son la parte de Unión Económica y Monetaria, que quiere decir que ellos coordinan su política económica en beneficio de Unión Europea en total. Sin embargo, no todos los Estados miembros de la Unión Europea están en la zona euro - sólo aquellos que han adoptado el euro son miembros de la zona euro” [2].

terça-feira, 4 de agosto de 2015

25 verdades del economista Thomas Piketty sobre la deuda griega

El autor del libro El capital en el siglo XXI denuncia la hipocresía de la troika y del Fondo Monetario Internacional sobre la cuestión de la deuda[1]
  1. En el pasado, las deudas públicas fueron mucho más importantes que la actual deuda de Grecia. Esta se eleva a 312.000 millones de euros y representa el 170% de la producción anual del país. La deuda de Grecia en realidad es irrisoria, pues la economía del país sólo representa el 2% del PIB de la zona euro. Por lo tanto la deuda apenas representa el 3% del PIB de la zona euro y no constituye un peligro para el equilibrio económico de Europa.
  2. Las grandes potencias europeas como Francia, Alemania y el Reino Unido también tuvieron en el pasado, particularmente en el siglo XIX y el siglo XX, una deuda superior al 200% de su PIB. Cada vez que ocurrió, se encontró una solución.
  3. “En el siglo XX, Francia y Alemania son los dos países por excelencia que nunca rembolsaron su deuda pública”.
  4. “Hay algo irónico” en exigir a Grecia un rembolso imperativo de su deuda olvidando que “Europa se construyó después de la Segunda Guerra Mundial sobre ciertos principios, particularmente la cancelación de las deudas del pasado para invertir en el porvenir”.
  5. Así, en 1953, Europa decidió colectivamente cancelar toda la deuda exterior de Alemania pues había “elegido el porvenir”.
  6. Existen varios métodos frente al problema de la deuda. El método lento e ineficiente, que se aplica actualmente a Grecia, consiste en pedir a la nación que acumule excedentes presupuestarios (recaudaciones tributarias superiores a los gastos públicos) y los dedique al rembolso de los créditos. Tiene el defecto de durar a veces más de un siglo, socavar el crecimiento económico y tener un costo social muy elevado.
  7. “Cuando se supera cierto nivel de deuda pública hay que utilizar métodos más rápidos”. Existen tres que se usaron en el pasado: la inflación moderada, los impuestos excepcionales sobre los patrimonios privados y sobre todo la cancelación de las deudas.
  8. “Hubo cancelaciones de deudas en la pasado y habrá otras en el futuro”.
  9. “Los gobiernos no tienen el valor de poner [el tema de la cancelación de la deuda] en la mesa”, lo que de todas formas es inevitable si se quiere salir de la crisis y “cuanto antes mejor”.

sexta-feira, 31 de julho de 2015

Cuando el objetivo no era salvar Grecia

Desde que el pasado 25 de enero de este año Syriza ganó las elecciones griegas, una esperanza recorrió los pueblos del sur de Europa. No era Syriza. Ni siquiera Grecia. Era la esperanza de empezar a construir una Europa que se pareciera más a esa institución adalid de la defensa de los derechos humanos que nos contaban en el colegio cuando hace ya treinta años ingresamos en la Comunidad Europea.
Reabrir la radiotelevisión pública en el único país europeo que se había quedado sin ese servicio público por culpa de los recortes anteriores. Cerrar los Centros de Internamiento para Extranjeros donde, a lo largo de todo el continente, se violan los derechos humanos más básicos. Auditar la deuda soberana acumulada previamente para determinar su legitimidad e incluso su legalidad. Demasiados puntos discordantes con el actual proyecto liberal europeo. Demasiado arriesgado ese desvío de la senda austericida para servir de ejemplo. Había que cortar de raíz la Primavera Griega antes de que se convirtiese en Primavera Europea.
A la Troika nunca le importó solucionar el problema financiero griego, su único objetivo fue político e ideológico: quebrar a Syriza, tumbar al Gobierno griego, lanzar un mensaje claro al resto de Europa: “no se puede”. Ni en Grecia ni en ningún otro sitio. La Troika nunca quiso negociar un acuerdo con Grecia porque “acordar” implica partir de posiciones distintas para llegar a un “acuerdo”, cediendo cada parte en un proceso libre y dialogante. Poco o nada se ajusta a esa definición lo que está sucediendo en Grecia estos días: chantaje, campaña de miedo e imposición.
No anda tan desatinado el exministro Varoufakis cuando afirma que hoy Europa está diseñando su nuevo Tratado de Versalles. Esto es una guerra, tan vieja como muchas otras, que lleva por nombre lucha de clases y que sigue existiendo por mucho que una parte se niegue a presentarse en el campo de batalla. Por eso el nuevo “memorándum de entendimiento” se parece bastante a un tratado de paz, esos donde una parte humilla a la otra y se queda con lo que aún le faltaba por expoliar. ¿Quién necesita golpes de Estado con “rescates” como este?
El Eurogrupo estaba tan preocupado por gritar a los cuatro vientos su eslogan thatcheriano de “No hay alternativa” que no le ha importado jugar con la urgencia social que viven millones de griegos y poner en peligro la eurozona. Esta oscura e injusta Unión Europea es uno de los principales problemas y peligros para el proyecto europeo, no hay una maquina más potente de generar euroescépticos en este momento que las instituciones europeas y el Eurogrupo. Por ello, hoy por hoy no hay nada más europeísta que oponerse frontalmente a las políticas del Banco Central Europeo, de la Comisión y del Eurogrupo. Pero resulta difícil hacerlo, incluso para quienes lo intentamos a diario desde el Parlamento Europeo, cuando asistimos al permanente juego de los espejos por el cual socialistas, liberales y conservadores se confunden entre sí y los demás Estados miembro se colocan la careta de Merkel o Schäuble. Sintomático del monocolor ideológico de la hegemonía teutona que dos comentarios díscolos de François Hollande para luego volver al redil de Merkel hayan sido percibidos como un movimiento disidente.

quinta-feira, 30 de julho de 2015

"La presidenta del Parlamento griego ha salvado el honor de Syriza"

Eric Toussaint es profesor en la Universidad de Lieja, portavoz del CADTM internacional y es miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia. Ha sido miembro de la Comisión de Auditoría Integral de la deuda de Ecuador. Actualmente es el coordinador científico de la Comisión de la Verdad sobre la Deuda de Grecia.

"Ahora el Gobierno de Tsipras se convierte en cómplice de los acreedores en violaciones de derechos humanos". Pronuncia estas palabras Eric Toussaint, el coordinador científico de la Comisión de la Verdad sobre la deuda griega, constituida bajo el auspicio del Parlamento heleno el pasado mes de abril, que también se enfrenta a consecuencias. "Seguiremos mientras la presidenta siga y si no, funcionaremos de manera autoconvocada", sostiene. El politólogo belga ha propuesto alternativas frente a la "capitulación" ¿Qué políticos griegos podrían llevarlas a cabo? "Hay una mayoría del Comité Central de Syriza que está en contra del acuerdo y a favor de tomar medidas radicales", responde. Toussaint considera que "la salida del euro ahora se convierte en una perspectiva necesaria".
¿Cómo valoras la capitulación firmada por Tsipras?
Es una verdadera capitulación con efectos tremendos, porque ahora el Gobierno de Tsipras se convierte en cómplice de los acreedores en violaciones de derechos humanos. Entre febrero de 2015 y ahora no era el caso, porque las leyes que había adoptado el Parlamento griego eran leyes que buscaban restablecer los derechos de manera parcial, insuficiente, pero eran leyes de restablecimiento de derechos afectados por cinco años de políticas dictadas por la Troika.
Pero a partir de ahora, y se ve de una manera muy clara con lo que se adoptó en las noches del 15 al 16 y del 22 al 23 de julio, el Parlamento adoptó leyes propuestas por el Gobierno pero dictadas por los acreedores que afectan de manera muy grave, y por eso hablo de violación de los derechos económicos, sociales, civiles y políticos de los ciudadanos griegos. Una de las dos leyes que se votaron en la noche del 22 al 23 es una ley que permite a los bancos organizar el desahucio de familias con deuda hipotecaria no pagada. En España ustedes saben de qué se trata, no es una ley tan nefasta como la española actual, pero va en la misma dirección.
Hay también que mencionar el alza del IVA sobre una parte importante de los alimentos al 23% y la reducción de las jubilaciones, también las que están bajo el umbral de la pobreza absoluta, que van a volver a ser rebajadas después de haber sido reducidas un 40% entre 2010 y 2014.
También hablo de violaciones de derechos. No respetar el voto popular del referéndum del 5 de julio es una violación de los derechos civiles y políticos de los ciudadanos griegos, obligar a votar leyes sin posibilidad de enmienda y entregar el proyecto de ley 24 horas antes es una violación del poder legislativo y por tanto de los derechos de los ciudadanos griegos.

Ser griego

Todo el mundo ha expresado a estas alturas su opinión sobre la crisis griega, tenga o no una, de modo que siento la obligación de expresar también la mía.
La crisis es algo inmensamente complicado. Sin embargo, a mí me parece bastante simple.
Los griegos gastaron más de lo que ganaban. Los acreedores, en su increíble desfachatez, quieren recuperar su dinero. Los griegos no tienen dinero y, de todos modos, su orgullo no les permite pagar.
Entonces, ¿qué hacer? Todos los comentaristas, desde los economistas laureados con el Nobel hasta mi taxista de Tel Aviv, tienen una solución. Por desgracia, nadie los escucha.
Angela Merkel y Alexis Tsipras siguen combatiendo la Segunda Guerra Mundial. Pero las relaciones entre las dos naciones jugaron un papel en mi familia mucho antes de eso.
Cuando era niño, mi padre era alumno de una escuela secundaria alemana "humanista". En aquellas escuelas los alumnos aprendían latín y griego clásico en lugar de inglés y francés. Así que escuché refranes latinos y griegos antes de ir a la escuela y de comenzar estudiar yo mismo latín durante medio año, antes de que afortunadamente saliéramos de Alemania para Palestina en 1933.
Los alemanes cultos admiraban a los romanos. Los romanos eran gente de principios rectos que hacían leyes y las obedecían, casi como los propios alemanes.
A los alemanes les encantaban los antiguos griegos, y los despreciaban. Como dijo su poeta más importante, Wolfgang von Goethe: "Das Griechenvolk, es taugte nie recht viel" (el pueblo griego nunca valió gran cosa).
Los griegos inventaron la libertad, algo con lo que los antiguos hebreos ni siquiera soñaron. Los griegos inventaron la democracia. En Atenas, todo el mundo (excepto los esclavos, las mujeres, los bárbaros y otra gente inferior) participaba en los debates públicos y en la toma de decisiones. Eso no les deja mucho tiempo para trabajar.
Así era como los veía mi padre, y así los ven ahora los alemanes decentes. Gente agradable para codearse con ellos en vacaciones, pero no gente seria para hacer negocios. Demasiado perezosos. Demasiado hedonistas.
Sospecho que estas actitudes arraigadas influyen en las opiniones de los líderes y votantes alemanes actuales. Ciertamente, influyen en las actitudes de los líderes y votantes griegos hacia Alemania. ¡Al diablo con ellos y su obsesión por la ley y el orden!