De nutrirse de estereotipos homófobos a convertir a un gran superhéroe americano en un personaje gay hay un gran trecho. Las editoriales de cómics norteamericanas lo han recorrido lentamente, reflejando los cambios sociales y abriendo camino, poco a poco, en un mundo a veces dominado por la testosterona, la violencia y los valores conservadores. Ha habido instancias, sin embargo, en las que los cómics han arriesgado de forma valiente, empleando metáforas o símbolos para asumir una diversidad que a veces se prohibía desde los códigos morales oficiales. El resultado es una normalización que ahora lleva bodas gais a las mismas portadas de los cómics.

Sem comentários:
Enviar um comentário