Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve
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segunda-feira, 22 de maio de 2023

Hablas de mí como si hubiera muerto

Al día siguiente, Philby publica un artículo en The Times de Londres, “The fall of Barcelona. An unopposed entry”. Pero el titular del periódico no reflejaba toda la situación porque algunos grupos de comunistas aún intentaban resistir, desesperadamente, aunque unos días antes el gobierno de la Generalitat ya había abandonado la ciudad; después, lo hizo el de Negrín. Con las tropas fascistas en el sur de la ciudad, el ejército republicano apresura su retirada por la carretera de Ribas para seguir por la costa, donde será bombardeado sin piedad, pugnando por alcanzar la frontera francesa. Es un golpe demoledor para la joven República española; Philby lo sabe y lo lamenta, pero debe mostrar alegría: es un militante comunista convertido en espía soviético, que ejerce de periodista conservador de ocasión que contempla la derrota republicana, mientras recorre la Barcelona triste de enero de 1939, llena de falangistas de correaje, tropas marroquíes y navarras, fascistas sanguinarios de comunión diaria, curas de sotana y de cuartel.

quarta-feira, 15 de março de 2023

La deserción finlandesa

Cuando en diciembre de 2019 Sanna Marin asumió la jefatura del gobierno finlandés, sustituyendo a Antti Rinne, su llegada fue celebrada por casi toda la izquierda: era una mujer joven de treinta y cuatro años, socialdemócrata, de una familia modesta que necesitaba ayudas sociales, que había trabajado como dependienta y conocía las dificultades de la vida, y que articulaba una coalición de gobierno de centro-izquierda y mayoría socialdemócrata, con cinco partidos: el Partido Socialdemócrata (SDP), el Partido de Centro (liberal), el Partido Verde, la Alianza de Izquierda y el pequeño Partido Popular Sueco (SFP). Además, Marin formó un gobierno compuesto mayoritariamente por mujeres jóvenes que ocuparon doce de los diecisiete ministerios. Unía juventud y planes progresistas de gobierno, y quitaba importancia a su condición de mujer y a su edad: Marin insistió en que esos rasgos no eran lo más importante: eran los hechos, lo que su gobierno quería llevar a cabo.

sábado, 12 de novembro de 2022

El ácido de la confusión

Después, cancelaron el plan, pero la agresividad y ambición de Washington continuaron. Aquellos neocon eran miembros del Partido Republicano, pero los demócratas de Obama y Biden siguieron la inercia imperial, en Oriente Medio y en el océano Pacífico, y encendieron la guerra de Ucrania con el golpe de Estado de 2014 que nos ha puesto ante el vértigo de la catástrofe nuclear.

En esos años hemos pasado de los neocon a los neonazis. No ha desaparecido la ambición imperial estadounidense y la extrema derecha se ha fortalecido en todo el mundo. De Bolsonaro a Modi, de Zelenski a Meloni, en Suecia y en Polonia, en los países bálticos y en Francia, la izquierda ha retrocedido mientras el cuchillo furioso y vengativo del nuevo fascismo se pasea por las calles del mundo.

terça-feira, 19 de outubro de 2021

La niebla de la guerra

En 2015, tras el asesinato de dos prisioneros, un norteamericano y un italiano, por los drones estadounidenses que bombardearon Pakistán, Obama quiso disculpar la atrocidad: «En la niebla de la guerra, se pueden producir errores».

Hace mucho tiempo que Estados Unidos bombardea con drones y justifica las matanzas, como la que en 2019 reventó en Nangarhar a treinta campesinos afganos. Fue otro error, según se excusó el Pentágono. Además de la Fuerza Aérea, agencias como la CIA disponen de aviones y drones: el 14 de abril de 2021 se descubrió, tras ser atacado, un hangar secreto de la CIA en el aeropuerto de Erbil, capital del Kurdistán iraquí.

quinta-feira, 9 de julho de 2020

Ejercicios de guerra en Arlington

Aunque el Pentágono se encuentra junto al río Potomac y cerca de las frondosas arboledas del National Mall de Washington, desde sus ventanas de Arlington los generales estadounidenses sólo parecen atisbar la guerra, tal vez influidos por el contiguo cementerio nacional, lleno de miles de tumbas de muchas contiendas, desde Corea a Vietnam, de Afganistán a Iraq. En ese condado virginiano, con el indispensable apoyo del gobierno Trump, los militares preparan desde hace tiempo la voladura de los acuerdos de desarme atómico que se pudieron hilvanar tras años de negociación y esfuerzo, aplicados ahora en aventar por el mundo el estigma chino y la sospecha moscovita, mientras perfilan la nueva generación del arsenal nuclear que quieren libre de las enojosas trabas de los tratados internacionales.

segunda-feira, 6 de abril de 2020

Es hora de terminar con esta monarquía corrupta

La aparición de nuevas revelaciones sobre la fortuna de Juan Carlos de Borbón, que fueron publicadas hace unas semanas en The Telegraph y en distintos medios europeos ha hecho desaparecer las últimas defensas que la monarquía española mantenía sobre su evidente corrupción a lo largo de muchas décadas. El ostentoso e insultante modo de vida de Juan Carlos de Borbón, habituado a todo tipo de lujos gracias a la enorme fortuna acumulada en comisiones y en procedimientos corruptos con empresas españolas y con importaciones de petróleo, unido a los negocios turbios y actividades fraudulentas que ha desarrollado con hombres de su confianza, en una constante burla a los ciudadanos y a la Hacienda española con instrumentos de evasión fiscal, utilizando cuentas ocultas en paraísos fiscales, buscando favores con dictaduras del golfo Pérsico, acumulando el cobro de comisiones por la venta de bancos y empresas, cobros por las importaciones de petróleo de España y por trabajos de empresas españolas en el extranjero, ha quedado definitivamente a la luz, aunque estemos lejos todavía de que ese presunto delincuente que es Juan Carlos Borbón rinda cuentas ante la justicia y los tribunales españoles.

quinta-feira, 12 de dezembro de 2019

Anegada Nebraska

En marzo de 2019, buena parte de la base Offutt de la Fuerza Aérea en Nebraska (sede del USSTRATCOM, el Comando Estratégico estadounidense) fue inundada por el desbordamiento del río Missouri. En esa base se encuentran los Doomsday (Boeing 4B o “aviones del juicio final”) y los Boeing E-4, Nightwatch, aviones equipados como “centro de mando” para el presidente, el jefe del Pentágono y los generales del Estado mayor norteamericano, desde donde dirigirían una guerra nuclear. Más de sesenta edificios castrenses se vieron anegados por el agua. Dos meses antes, el Pentágono había elaborado un informe advirtiendo al gobierno norteamericano de que el cambio climático pondrá en grave riesgo a casi el setenta por ciento de las bases militares y cuarteles del país. Mientras Trump negaba la quiebra ecológica (“el concepto de calentamiento global fue creado por China para perjudicar a la industria norteamericana”, afirmó), la inundación de la base Offutt de Nebraska se convertía en un alarmante signo de la crisis ecológica y, también, en una metáfora inquietante para Washington de la decadencia del poder norteamericano en el mundo. Declive que, no obstante, debe matizarse, porque Estados Unidos continúa poseyendo el más poderoso ejército de la historia. Los años corren veloces, pero el tiempo histórico carece de premuras: Wallerstein ya hablaba, en 2002, de Estados Unidos como “un poder hegemónico en declive”, cuyos primeros signos situaba en los años setenta del siglo XX.

segunda-feira, 4 de novembro de 2019

Opio y colonia para Hong Kong

Las protestas de Hong Kong surgen de diferentes motivaciones: los problemas económicos de una parte de la población trabajadora, herencia de la colonia británica; la dificultad para conseguir viviendas por la especulación y los altos precios; la existencia de contingentes jóvenes que han asumido los valores del capitalismo y abominan del socialismo chino; las de quienes, para romper con China, alegan la supuesta y falsa “diferencia” de Hong Kong; el absurdo temor de un sector de la mesocracia ante la equiparación progresiva del nivel de vida de Hong Kong con el resto de China, desasosiego que va de la mano de una incomprensible xenofobia (los chinos de Hong Kong son como el resto de los habitantes del sur del país) por la absurda convicción de que los hongkoneses son “superiores” al resto de los chinos por su mayor riqueza y bienestar económico. Ese cóctel explosivo está siendo utilizado por Estados Unidos para estimular el caos y la secesión, y para crear un foco permanente de crisis al gobierno de Pekín, no en vano los dirigentes de la oposición tratan con la diplomacia occidental, en Hong Kong, en Estados Unidos y en Alemania.

sábado, 28 de setembro de 2019

Patriotas del desorden

El mundo que llega parece condenado a moverse en el inquietante laberinto que contiene, por un lado, el progreso hacia un orden internacional multipolar que supere los años de plomo de una pax americana llena de guerras y agresiones militares, y, por otro, la resistencia estadounidense a perder la hegemonía, obstinación que agita las banderas del desorden y puede encender una gran conflagración. Los problemas que amenazan el futuro de la humanidad son muchos, pero los más graves, y peligrosos, son la amenaza de quiebra ecológica, las armas nucleares y la carrera de armamentos, y la desigualdad en el mundo. En ninguno de esos problemas, Estados Unidos trabaja por alejar los riesgos: en el primero, ha renunciado a los Acuerdos de París y hace oídos sordos a la evidencia del desastre ecológico; en el segundo, está destruyendo la estructura en que se basan los actuales convenios de desarme nuclear; y, en el tercero, prosigue la alocada carrera de la explotación y las guerras.

segunda-feira, 9 de setembro de 2019

Asia central, directorio de ruta

En abril de 2019 los ministros de Asuntos Exteriores de Rusia y cuatro países de Asia central, antiguas repúblicas soviéticas (Kazajastán, Uzbekistán, Turkmenistán y Tayikistán) se reunían en Moscú para examinar la situación en la región. Cuatro días después de la cita, el presidente kazajo, Tokáev, convocaba elecciones presidenciales en su país para el 9 de junio. En tres países se ha culminado la transición de los primeros presidentes desde la independencia a sus sucesores: en Turkmenistán, a la muerte del dictador Saparmyrat Nyýazow en 2006, le sucedió Gurbangulí Berdimujamédov, encabezando el partido del poder; en 2016, Shavkat Mirziyoyev sucedió al finado Islom Karímov en Uzbekistán, y, en 2019, Kasim Zhomart Tokáev sustituyó de manera provisional a Nursultán Nazarbáev en Kazajastán, donde todo está preparado para asegurar la continuidad del actual poder.

terça-feira, 2 de outubro de 2018

El cubismo en las llamas de la gran guerra

En julio de 1918, el crítico de arte Louis Vauxcelles (un hombre conservador que había bautizado, sin pretenderlo, al fauvismo y al cubismo) publica, firmando como “Pinturicchio”, en Le Carnet de la Semaine que dirigía Albert Dubarry, un artículo donde afirmaba que el cubismo estaba muriendo, tesis que recibió de inmediato el apoyo de Diego Rivera y de André Lhote, sostén relevante porque el mexicano era en ese momento uno de los cubistas más notables de París. El artículo era también un ataque en toda regla a Léonce Rosenberg, que se había convertido con su galería (transformada tras la guerra, en L’Effort Moderne) en guardián artístico y financiero del movimiento creado por Picasso. Poco después, en octubre, Le Corbusier y Ozenfant publican el manifiesto del purismo que, no por casualidad, se titula “Après le Cubisme”. La gran guerra continuaba la matanza en los frentes europeos, y nadie sabía cuándo iba a terminar, olvidados hacía muchos años los desfiles entusiastas de 1914. En vista del estancamiento de los frentes, ni siquiera podía sospecharse que, en unas semanas, Alemania iba a capitular, sin que muchas víctimas de la guerra pudieran verlo: Apollinaire, que había sido gravemente herido en la cabeza, muere (¡por la gripe!) dos días antes del armisticio.

sábado, 8 de setembro de 2018

Las palabras de la insurrección

Una exposición presentada en el MNAC barcelonés aborda las insurrecciones, los levantamientos. Organizada por el Jeu de Paume en París, donde tuvo gran repercusión (y antes de llegar, a lo largo de 2017, a Montreal, Ciudad de México, Sao Paulo y Buenos Aires), fue diseñada por Georges Didi-Huberman como comisario, aunque su título original Soulèvements (Alzamientos) se ha sustituido en Barcelona por Insurrecciones, debido a la perversión con que el golpe de Estado fascista de 1936 en España se apoderó para siempre de la palabra “alzamiento”. La muestra cuenta con casi trescientas obras de más de cien artistas, aunque los contenidos y las piezas expuestas se adaptan a cada ciudad. Así, en Barcelona, aparecen imágenes relacionadas con la huelga general de 1909 (llamada “semana trágica” en el lenguaje conservador), con la guerra civil, la resistencia antifascista, con referencias a Puig Antich y a las protestas callejeras de los últimos años de la dictadura franquista.

quinta-feira, 7 de junho de 2018

El vértigo iraní

La decisión de Trump de retirar a Estados Unidos del acuerdo nuclear 5+1 firmado con Irán en 2015 abre un nuevo período en el torturado Oriente Medio, presidido hoy por el temor y el vértigo ante la hipótesis de una nueva guerra. La máquina de mentiras de Washington intoxica al mundo: engaña sobre los supuestos riesgos del acuerdo nuclear 5+1 con Irán, miente sobre los falsos incumplimientos iraníes, desmentidos por la OIEA, Organización Internacional de Energía Atómica; finge sobre los supuestos “regalos” de decenas de millones de dólares entregados por Obama a Irán: en realidad, recursos iraníes retenidos en entidades financieras occidentales en aplicación de las sanciones norteamericanas; y lo hace mientras la embajadora norteamericana en la ONU, Nikki Halley, inventa y miente sin rubor ante el propio Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

terça-feira, 10 de abril de 2018

Una inquieta y temerosa Italia

En las elecciones del pasado 4 de marzo, Italia, prisionera de la decepción y del temor al futuro, se ha equivocado de nuevo. El centroderecha (Lega, Forza Italia y aliados) obtuvo 12.100.ooo votos; el M5 Stelle, 10.7o0.000; y la coalición del Partito Democratico, 7.500.000 papeletas. Frente a ellos, Liberi e Eguali (el nuevo partido de quienes se miran en la quebrada socialdemocracia europea) consiguió 1.100.000 votos; Potere al Popolo (articulada por Rifondazione Comunista), 370.000, y el otro Partito Comunista, 100.000. Además, por primera vez en muchos años, se ha producido un inquietante reforzamiento del fascismo: Casa Pound logró casi tantos sufragios como Potere al popolo. Aunque es cierto que la derrota de los partidos de Matteo Renzi y de Silvio Berlusconi es una buena noticia para los trabajadores, sin embargo, el nuevo escenario político no ofrece demasiadas esperanzas para el futuro: la izquierda ha obtenido un fracaso clamoroso. Casi podría hablarse de la izquierda ausente: no habrá ningún diputado comunista en la Cámara.

quarta-feira, 7 de fevereiro de 2018

Europa, ¿esperando la catástrofe?

El sábado 11 de noviembre de 2017, decenas de miles de fascistas polacos desfilaron por las calles de Varsovia. Ante el Palacio de la Cultura y la Ciencia que la Unión Soviética regaló a la Polonia socialista, marchaban miles de personas con bengalas encendidas, y bajo un denso humo que envolvía las banderas y el resplandor del fuego que perforaba la noche, los ultranacionalistas gritaban: “Queremos a Dios”, al tiempo que clamaban por la Polonia blanca, pedían la expulsión de los refugiados que han huido de las guerras, y exigían la persecución de los comunistas: "A golpe de martillo, a golpe de hoz, acabemos con la gentuza roja". Ese discurso xenófobo y racista ha encontrado amparo, y silencio cómplice, en la Iglesia católica polaca, y la comprensión y tolerancia del PiS (Ley y Justicia), el partido ultranacionalista que se ha convertido en la organización política con más influencia entre los jóvenes polacos. Como en otras ocasiones, el desfile fue visto con simpatía por el gobierno polaco, integrado por el PiS, una organización nacionalista de extrema derecha que ganó las elecciones en 2015. En la noche triste de Varsovia (la ciudad que resistió al nazismo, la del levantamiento del ghetto, la que fue liberada por el Ejército Rojo) la religión católica, la xenofobia, el nacionalismo y el odio a los comunistas, unieron en una inquietante serpiente de fuego a sesenta mil polacos que atravesaron la ciudad lanzando un serio aviso a todo el continente europeo.

quinta-feira, 6 de julho de 2017

Octubre rojo un siglo después

Un siglo después de su triunfo, la revolución bolchevique sigue suscitando furiosos ataques de la derecha política y de sus terminales ideológicos en la prensa y en las televisiones, en la investigación universitaria dirigida y subvencionada, y en los centros de elaboración ideológica liberal, que, sin embargo, apenas se interrogan sobre el infierno capitalista del que surgió la revolución: el barro y la muerte en las trincheras de la Primera Guerra Mundial y la oprobiosa autocracia zarista que ahogaba al pueblo ruso y lo condenaba a la miseria y la explotación. Para los beneficiarios del capitalismo realmente existente y para los vendedores de mentiras, el socialismo soviético se resume en error y represión, en furia y crueldad, mientras que el horror causado por el capitalismo, en las dos guerras mundiales y en la esclavitud colonial, en las guerras imperiales y matanzas lanzadas desde entonces en cuatro continentes, en Vietnam y en Corea, en Indonesia y en Afganistán, en Yugoslavia y en Ucrania, en Brasil y en Argentina, en Angola y en Libia, en Siria y en Iraq, por citar sólo algunos ejemplos de la infamia, ese horror, se diluye en lejanas causas y décadas perdidas de las que, como por ensalmo, el capitalismo no es responsable.
Los marineros y milicianos que se lanzaron al asalto del Palacio de Invierno, que vemos en las imágenes recreadas de Eisenstein, no son un accidente de la historia; los obreros que se atrevieron a derribar el trono imperial, a convertir las iglesias en almacenes útiles, y a dispersar las sombras de la explotación, no eran una ráfaga transitoria de años convulsos, sino el rumor de siglos de protestas y de gritos de honestidad y trabajo proletario. En 1917, los bolcheviques supieron expresar el ansia de justicia de los rusos, la ambición de una vida digna que dejase atrás las argollas de la miseria y la opresión bajo los zares; supieron traducir el deseo de los trabajadores de terminar con la explotación en las fábricas. y de los campesinos de romper la soga que les ataba a una nobleza parasitaria y casi medieval. La exigencia de paz, en el matadero de la gran guerra, los gritos reclamando pan, los campesinos exigiendo la tierra, y los trabajadores las fábricas, resumen la decisión de Lenin y los bolcheviques protagonizando la revolución que cambió el mundo. Porque fue la aspiración a la igualdad y la justicia la que creó el poder soviético, la que levantó el socialismo en condiciones difícilmente imaginables hoy: suele olvidarse, pero la revolución bolchevique tuvo que construir el socialismo en un país que perdió, en un lapso de treinta años, a casi cuarenta millones de personas, víctimas de la guerra civil impuesta tras la revolución por veinte países capitalistas, y por las dos guerras mundiales desatadas por las rivalidades de esas mismas potencias. Sólo en la guerra de Hitler, la Unión Soviética vio morir a veintisiete millones de trabajadores y soldados.

quinta-feira, 4 de maio de 2017

1917. Cuatro notas en el centenario de la revolución bolchevique

1. 1917 es una fecha germinal, que puso ante la mirada de los trabajadores del mundo la certeza de que acabar con el capitalismo y construir el socialismo es posible. En esa fecha termina el viejo mundo burgués que había ensangrentado el planeta en el siglo XIX y se inicia una nueva era, donde la unión obrera y socialista creada por la revolución bolchevique se enfrentará al proyecto de modernidad capitalista que representó el nazismo. La revolución bolchevique cambió de manera radical el destino de Rusia y del mundo. Cincuenta años después de la publicación de El capital, Rusia se convertía en una referencia global, y la revolución llevó al país a ser una de las dos superpotencias mundiales. El empeño de la derecha liberal de rebajar la revolución bolchevique a una suerte de “golpe de Estado” no tiene ninguna credibilidad, más allá de su utilidad propagandística para la derecha, ni resiste la prueba de los hechos: la revolución de octubre contó con un impresionante apoyo popular que, empezando en Petrogrado, recorrió toda la geografía rusa, en un clima revolucionario donde millones de trabajadores, soldados y campesinos se organizaban y se reconocían en los sóviets. Esa revolución puso la igualdad entre los seres humanos en el centro de los objetivos políticos y de las demandas universales, y se embarcó en la construcción de una sociedad sin clases, al tiempo que hacía visible el protagonismo de las muchedumbres obreras en los combates políticos del siglo XX. Tampoco fue un baño de sangre: se olvida con frecuencia, pero la revolución bolchevique apenas causó seis muertos, y fue la intervención imperialista para ayudar a los restos del zarismo lo que hizo estallar la guerra civil posterior que causó una mortandad que superó a la de la gran guerra. Si de 1914 a 1917 Rusia padeció entre dos y cuatro millones de muertos, esa agresión de las potencias capitalistas en la Rusia revolucionaria, tras el fin de la gran guerra, causó ocho millones de muertos más a causa de los combates, de la destrucción de las cosechas y del hambre. Sobreponerse a esa situación, reconstruir el país, fue una tarea de titanes, pero no sería la peor prueba del siglo XX para Rusia. La revolución superó un acoso que ningún otro país en el siglo XX tuvo que soportar: del ataque de esas trece potencias capitalistas (desde Estados Unidos hasta Francia, de Checoslovaquia a Gran Bretaña, de Polonia a Japón) que apoyaron a los blancos zaristas en la “guerra civil” de los años veinte, se pasó a las amenazas latentes de Londres y París y, después, al ataque de la Alemania nazi que abrió la Segunda Guerra Mundial donde la URSS perdió a veintisiete millones de ciudadanos. Suele prestarse poca atención al hecho de lo que supuso administrar un país que había perdido casi cuarenta millones de personas en un lapso de treinta años, y ponerlo a la cabeza del desarrollo en el mundo posterior a la guerra de Hitler. Además, en la postguerra, cuando casi no se había iniciado la reconstrucción, tuvo que hacer frente a la presión occidental derivada de la doctrina Truman que dio inicio a la guerra fría.

segunda-feira, 4 de maio de 2015

Un tumor que amenaza a Europa

Un año después de la caída del presidente Yanukóvich, y del triunfo del golpe de estado en Kiev, Ucrania continúa inmersa en una guerra civil, que Poroshenko prometió que ganaría en un mes. Es difícil encontrar un escenario donde la irresponsabilidad occidental sea tan grande como en Ucrania. En un año, los responsables de la diplomacia europea y norteamericana han pasado de estimular las protestas y financiar grupos de matones y de provocadores, mientras repartían galletas en el Maidán, como hizo Victoria Nuland, secretaria adjunta del Departamento de Estado norteamericano, a contemplar impávidos una guerra civil que ya ha causado miles de muertos en el este del país, y que puede derivar en una guerra europea de mayor envergadura si no se consolida la vía diplomática establecida en los acuerdos de Minsk.
Sin embargo, la ausencia de Estados Unidos de las negociaciones y su persistente tentación de atizar los enfrentamientos por el procedimiento de armar al gobierno de Kiev y asesorar a sus tropas para la propagación de una guerra que podría implicar a la OTAN, han abierto una peligrosa herida en Europa. Obama, el Pentágono y el Departamento de Estado, debaten sobre el grado de su implicación en la guerra, porque, en la práctica, ya participan por actores interpuestos, y han enviado asesores, espías y mercenarios. Victoria Nuland, por lo demás, no ha tenido el menor reparo en reunirse con Andriy Parubiy, el dirigente neonazi que organizó el Maidán de Kiev con la complicidad de la CIA norteamericana y la AW polaca, y que después pasó a dirigir el Consejo de Seguridad Nacional del gobierno surgido del golpe de Estado. Habituados a la manipulación y la propaganda, Washington y el cuartel general de la OTAN en Bruselas, ayudados por un ejército de periodistas sin escrúpulos, han levantado un gigantesco edificio de mentiras que recuerda otras guerras, como las de Yugoslavia e Iraq, sabiendo que la memoria de la opinión pública es débil y que unas mentiras tapan a otras. Porque el incendio de Ucrania tiene una lógica que adquiere sentido cuando se repara en las guerras iniciadas por Estados Unidos en los últimos años en Yugoslavia, Afganistán, Iraq, Siria, Libia, Yemen.
Bajo Yanukóvich, la rampante corrupción era moneda corriente, y ahogaba al país, pero todos los pasos dados hasta hoy, de la mano del complaciente, con Washington, gobierno de Poroshenko y Yatseniuk, han ido en la dirección del desastre. La Ucrania dirigida por Poroshenko es hoy un grotesco país donde mandan los capitalistas de la nueva oligarquía creada a partir del robo, como ayer, pero también los matones y asesinos, los comandantes de grupos armados de extrema derecha, que no dudan en deshacerse de cualquiera, los ladrones de los recursos del país y gente que parece no estar en sus cabales. No es una exageración: sólo hay que ver los personajes que se pasean por el parlamento y los ministerios, armados, acompañados de matones fascistas que no dudan en sacar granadas de mano de sus bolsillos. Aunque divididos en facciones, comparten la solidaridad de ser los beneficiarios del golpe de Estado y los protegidos por Estados Unidos. Yakseniuk (cómplice y socio de uno de los principales capitalistas ucranios, Igor Kolomoisky, organizador de batallones fascistas) es uno de los hombres de Washington en Kiev; Poroshenko duda entre el acercamiento a Berlín y la sumisión a Estados Unidos, y, como Turchínov y el resto de gobernantes, ambos chapotean en la corrupción y en la incompetencia, que ha hundido la economía del país, mientras lanzan gritos de ayuda a Washington y Berlín y procuran convencer al mundo de que Rusia es un peligro. Es revelador que todos ellos se acojan a una retórica patriótica que se remonta a Stepan Bandera, y oculta Babi Yar y Volin, y que se desentiende de los símbolos y la lucha contra el nazismo durante la II Guerra Mundial. Tampoco dudan en utilizar las más groseras mentiras, entregando, por ejemplo, a Washington fotografías tomadas en la guerra de Georgia en 2008… como pruebas de la invasión rusa en Ucrania, dejando en un desairado papel al senador norteamericano Jim Inhofe.