Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve

sábado, 12 de agosto de 2017

Feminizar la política: ¿ganar primarias o cuestionar el poder?

De un tiempo a esta parte, y con las nuevas candidaturas post 15M, se habla incesantemente de “feminizar” la política. En tiempos de primarias, por ejemplo, cuando algunas candidaturas reclaman para sí esta cualidad que ha devenido un valor en términos de capital político. Es una buena noticia que el feminismo sume y tantas mujeres nos declaremos feministas en público cuando históricamente se había impuesto cierta imagen de nosotras parecida a la que tiene el alcalde de Alcorcón: unas “fracasadas, amargadas y rabiosas”.

Hoy, hasta la Marie Claire tiene una sección de feminismo. Si el feminismo por fin está “de moda”, y su uso se extiende, también lo hacen sus debates, como aquel encendido por los significados posibles y contestados de “feminización de la política”. Por ejemplo, su identificación demasiado fácil con la demanda de cuotas o de quién tiene más o menos rostros de mujer en una lista. ¿Poner mujeres en puestos de poder consigue que se hagan políticas feministas? Cuando mujeres como Hillary Clinton ocupan el Estado, no necesariamente transforman la política estatal, solamente nos ofrecen la ilusión de que algo ha cambiado. O en palabras de la militante mexicana Raquel Gutiérrez: “Súmese y sea el 30% del infierno” –refiriéndose a las políticas de igualdad que llegaron a Latinoamérica en los años más duros de las políticas neoliberales–.

Ricos de izquierda, pobres de derecha

Si es una contradicción ser ricos y de izquierdas, ¿no es una contradicción mayor ser pobres y conservadores de derecha? ​
No hace muchas horas Diego Maradona le envió un mensaje al presidente venezolano para que lo considerase uno de sus soldados. Poco después, Henrique Capriles, el eterno candidato de la oposición venezolana (casi tan eterno como Leopoldo Lopez y su familia de empresarios de la gran prensa conservadora) respondió echando mano a una de las frases prefabricadas que más gustan de usar los reaccionarios latinoamericanos: Maradona, como tantos otros, “son gente que se dice de izquierda y al final viven como millonarios”.
¿De dónde habrán sacado que si uno es de derecha puede vivir como rico y si es de izquierda debe vivir como pobre? Hace poco contestamos al mismo fast food, pero harto popular argumento, de que si uno escribe en una computadora y usa internet no puede criticar al capitalismo, porque todo eso se debe a su creación divina.
Cierto, es muy difícil defender las ocurrencias de Maradona. El hombre, además de haber sido el único futbolista mágico de la historia, se caracteriza por una espontaneidad que va más allá de cualquier lógica. Pero pocos futbolistas exitosos se han atrevido a romper los cánones de la autoridad arbitraria. En eso tiene un mérito que se subestima: el hombre no dice lo que le conviene sino lo que piensa, equivocado o no.

ET TU, FRANCISCO?


by Josetxo Ezcurra

Libia, de las bombas de la OTAN a la “crisis” humanitaria

¿Qué realidad sufren las personas atrapadas en Libia, país al que llegan huyendo de la pobreza, las persecuciones y la guerra? Un informe de la ONG Oxfam-Intermón y sus socias en Italia MEDU y Borderline-Sicilia difundido el ocho de agosto lo resume en un puñado de palabras: tortura, violaciones y trabajo en condiciones de esclavitud. Basado en 158 testimonios, de 131 hombres y 27 mujeres, el documento pone rostro a lo que denomina el “infierno” libio. Los resultados constituyen un aldabonazo en la conciencia de la vieja Europa. Todas las mujeres, con excepción de una, señalan haber sido víctimas de la violencia sexual; el 74% de las personas entrevistadas fueron testigo de torturas o el asesinato de alguno de sus compañeros de viaje; el 84%, objeto de violencia extrema o trato degradante; el mismo porcentaje denunció que durante la estancia en Libia se les negaba el agua o la alimentación. Además de la información estadística, la ONG pone el acento en las responsabilidades: “las terribles consecuencias de la política migratoria de la UE y sus estados miembro”.

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Han conseguido convertir Gaza en un lugar inhabitable

Gaza y Tel Aviv están tan solo a 75 kilómetros de distancia. Comparten la misma topografía arenosa y los mismos veranos levantinos tremendamente calurosos. Pero las similitudes prácticamente terminan ahí. Cualquier imagen nocturna del Mediterráneo oriental tomada por satélite recientemente mostraría un fulgor incandescente sobre Tel Aviv y unas débiles lucecitas al sur sobre Gaza.
Gaza atraviesa el tercer mes consecutivo de restricciones externas a su ya débil suministro eléctrico. Este enclave en el que viven dos millones de personas necesitaría normalmente unos 450 megavatios (Mw) de electricidad al día. Sin embargo, durante la mayor parte de la última década, y como resultado del férreo bloqueo israelí, su suministro eléctrico ha fluctuado en torno a los 200 Mw, lo que ha supuesto persistentes apagones. Pero, según la organización israelí de derechos humanos Gisha, durante los últimos meses el suministro eléctrico a Gaza ha oscilado entre los 140 Mw y un mínimo histórico de 70 Mw, alargando los apagones y el sufrimiento humano.

FOTOS MINHAS


photo: rogério barroso. Foto nº. 2721 - Pôr do sol.

terça-feira, 8 de agosto de 2017

50 verdades sobre Gabriel García Márquez

El escritor colombiano, genio del realismo mágico, cuyos escritos marcaron para siempre la historia literaria universal, falleció en México el 17 de abril de 2014 a los 87 años.
  1. Nacido el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, departamento de Magdalena, Colombia, en el seno de una familia modesta de 16 hijos, Gabriel José de la Concordia García Márquez, apodado Gabo, es sin duda uno de los más grandes escritores latinoamericanos.
  2. Poco después, en 1929, sus padres Gabriel Eligio García y Luisa Santiaga Márquez Iguarán se ven obligados a mudarse a Barranquilla por razones profesionales. Los abuelos maternos se encargan entonces de criar al pequeño Gabriel.

FOTOS MINHAS


photo: rogério barroso. Foto nº. 2720 - Ruas de Lisboa.

Donald Trump, promotor en jefe de las emisiones de CO2

Cuando el lector piensa en ello, ¿no es extraño que Donald Trump no represente la norma histórica, la que establece que los estadounidenses nunca antes habían votado a un presidente estilo P.T. Barnum** (aunque Barnum haya sido alcalde de Bridgeport, Connecticut)? Después de todo, como escribí acerca de Trump durante la campaña electoral de 2016 (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=217958&titular=tiempos-de-decadencia-de-pastel-de-manzana-y-del-terrorista-suicida-escogido-de-estados-unidos-), “¿qué podría ser más estadounidense que sus dos papeles principales: vendedor (o buhonero) e ilusionista”. Los estadounidenses siempre han amado a los ilusionistas; algo que, de alguna manera, Hillary Clinton y sus asesores nunca captaron del todo.