photo: rogério barroso. Foto nº.2832 - Arquitectura.
Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve
quarta-feira, 6 de dezembro de 2017
La judicialización de la política pone en tela de juicio la madurez de la democracia española
El juez Pablo Llarena ratificó hoy la condena de prisión para el
expresident Oriol Junqueras, el ex consejero del Interior Joaquim Forn y
los dos Jordis (líderes de la ANC y Omnium) lo que pone de manifiesto
la judialización de la política española y la falta de madurez de la
democracia española.
Poco después de conocerse el dictamen de
Llarena, que dejó en libertad condicional bajo fianza de 100.000 euros a
seis exconsellers, el juez belga que instruye el caso de Puigdemont y
los cuatro miembros del Govern que le acompañan en “el exilio belga”,
pospuso hasta el 14 de diciembre su decisión sobre la orden de
extradición emitida por la jueza Carme Lamela el pasado 3 de noviembre.
La
defensa de Puigdemont y de los ex consellers Antoni Comín, Clara
Ponsati, Lluís Puig y Merixell Serret, alegó durante la vista del juicio
de esta mañana -que se prolongó durante casi cuatro horas- que sus
clientes no tienen “garantías de un juicio justo” en España donde,
remachó, flaquean los Derechos Humanos.
Todos los implicados en
la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) del pasado 27 de
octubre fueron encarcelados por sus actividades políticas (legales en
Cataluña e ilegales en el resto del territorio español) por lo que el
conflicto entre ambas partes debió tener una solución política (en el
peor de los casos sanciones políticas). Dejar el caso “en manos de los
jueces” podría interpretarse como el resultado de un “grave déficit”
democrático.
Seguridad, ¿para quién?
Un periódico alemán publicó recientemente un documento de 48 páginas
identificando los nombres y pormenores de las 33.293 personas que han
muerto entre 1993 y 2017 tratando de alcanzar las costas de Europa, la
mayoría de ellas ahogadas en el mar Mediterráneo. El documento trata de
incluir los incidentes acaecidos durante ese período a las personas que
huían de la opresión, violencia y pobreza en sus países de origen. Los
datos son imperfectos y su impacto es cuestionable, pero el documento es
importante porque presenta el problema de la migración y, más
específicamente, de la violencia en el tránsito migratorio, en un
período anterior a la incrementada exposición recibida en los últimos
cuatro años. Aunque los flujos actuales de migración deberían entenderse
como continuidades de unos modelos de migración constrictiva más
amplios determinados por el colonialismo e imperio euro-estadounidense,
es preciso analizar y hacer más hincapié en cómo la estructura de securitización ha llegado a imponerse en las concepciones actuales sobre la migración mundial.
La deuda ha jugado un papel determinante en la historia
En toda una serie de acontecimientos históricos mayores, la deuda
soberana era un elemento determinante. Fue el caso, a partir de
comienzos del siglo XIX, en los Estados que luchaban por su
independencia, en América latina desde México a Argentina, o Grecia.
Para financiar la guerra de la independencia, esos países nacientes
contrajeron préstamos con los banqueros de Londres en condiciones
leoninas, que les condujeron en realidad a un nuevo ciclo de
subordinación.
Otros Estados perdieron completamente, de forma
oficial, su soberanía. Túnez tenía una autonomía relativa en el Imperio
otomano, pero se había endeudado con los banqueros de París. Claramente,
utilizando el arma de la deuda, Francia justificó su puesta bajo su
tutela, y su colonización. Diez años más tarde, en 1882, Egipto perdió
también su independencia, primero ocupado por Gran Bretaña que quería
recobrar las deudas contraídas por el país con los bancos ingleses,
antes de ser transformado en colonia.
No se trata de un complot
global y sistemático. Cuando los republicanos independentistas griegos y
latinoamericanos acudieron a Londres para tomar prestados fondos, lo
que iba a ocurrir luego no estaba previsto por la monarquía británica.
Pero las grandes potencias percibieron muy rápidamente el interés que
podían tener en el endeudamiento exterior de un país para justificar una
intervención militar y una puesta bajo tutela, en una época en la que
estaba permitido hacer la guerra para recuperar una deuda.
terça-feira, 5 de dezembro de 2017
La defensora de derechos humanos Helena Maleno se enfrenta a los tribunales de Marruecos
El pasado miércoles la defensora de derechos humanos Helena Maleno Garzón recibió una visita de la Policía, que la citaba ante la justicia
marroquí este martes 5 de diciembre. Sin tener acceso a toda la
información judicial para conocer en detalle las acusaciones que se
vierten sobre ella, la documentación legal proporcionada concluye que la
Defensora de Derechos Humanos es acusada por España de crimen
internacional de tráfico de seres humanos e inmigración clandestina. El
Estado español ha realizado investigaciones sobre su labor, por lo que
podría haber pedido colaboración a Marruecos al ser Helena residente en
este país. La base para la acusación de la Defensora son las llamadas de
petición de auxilio que habría realizado a Salvamento Marítimo acerca
de embarcaciones de personas migrantes que se encuentran a la deriva y/o
desaparecidas.
Arendt contra la historia
Hemos acompañado a Franz Neumann en su análisis de la naturaleza del régimen nazi a partir de sus fundamentos económicos.1
Para él, el problema político de su época era la naturaleza
imperialista del capital monopólico alemán, que crecía a medida en que
crecía el carácter monopólico de la economía. Con Pollock discutió el
carácter de esta economía, cuya naturaleza capitalista se había
desarrollado y acentuado bajo las nuevas formas de dominación política
instaurada por el Nacional Socialismo. No existía, en su criterio, un
capitalismo de Estado como el propuesto por Pollock , idea luego
adoptada por Horkheimer. Se trataba, simplemente, del desarrollo del
capitalismo y del control de la política por los intereses cada día más
poderosos de los monopolios.
Subscrever:
Mensagens (Atom)
