Footprints - Praia do Castelejo, Vila do Bispo, Algarve
Mostrar mensagens com a etiqueta Raúl Zibechi. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Raúl Zibechi. Mostrar todas as mensagens

sábado, 21 de julho de 2018

Narco-estados contra la libertad

La riqueza acumulada por el uno por ciento está siendo blindada por una alianza entre las redes del narcotráfico y sectores del aparato estatal, que sirven a los intereses de las grandes multinacionales pero se han conformado, a la vez, como un importante factor de poder. Esta alianza opera despejando territorios para los emprendimientos minero-energéticos, de los que se beneficia creando amplios espacios bajo su control que utiliza para lubricar sus negocios ilegales.
Recién en años previos empiezan a publicarse análisis sobre esta realidad que, bajo el nombre de narcotráfico, designa un modo de dominación y control de las poblaciones. No deberíamos perder de vista que los narco-estados no son desviaciones de la tradición de los estados-nación, sino su nueva configuración a la medida del extractivismo/cuarta guerra mundial, lo que complejiza tanto las resistencias de los sectores populares como la lucha emancipatoria en general.

domingo, 8 de julho de 2018

Guerras por la superioridad tecnológica

Uno de los errores más  frecuentes entre quienes deseamos superar el capitalismo es el confundir nuestros deseos con la realidad. En cada recodo de la historia creemos ver el fin del sistema y el triunfo inexorable de sus sepultureros. Sin embargo, se trata de un error muy frecuente, incluso entre gobiernos y estados poderosos, que suelen sobrestimar sus capacidades y subestimar las de sus adversarios.
Por eso resulta interesante el editorial del diario oficialista chino Global Times del 24 de junio, titulado Mantener la calma ante la brecha tecnológica entre China y Occidente (goo.gl/ZQMrBd). El artículo toma como punto de partida una conferencia de Liu Yadong, editor jefe del Science and Technology Daily (periódico del Ministerio de Ciencia y Tecnología) que causó sorpresa al afirmar que la brecha tecnológica entre China y los países desarrollados es cada vez mayor.

sexta-feira, 23 de março de 2018

EE.UU. vive una guerra cultural, de clase y racial

Las masacres en escuelas y centros de estudio pueden considerarse una emergencia de la violencia en la sociedad estadounidense. En los primeros 45 días de 2018, hasta la masacre de San Valentín, hubo 18 tiroteos en escuelas, en diez de las cuales hubo muertos, según el Everytown for Gun Safety, un grupo que defiende un mayor control sobre la venta de armas. En el mismo lapso se han registrado 18 tiroteos en escuelas de EEUU, en 10 de los cuales hubo heridos o muertos. Desde 2013 la cifra trepa hasta los 290 tiroteos en centros educativos. 

Otro informe de prensa asegura que en el primer mes y medio hubo 1.800 personas que murieron en Estados Unidos por herida de bala. Desde 2011 fueron 200.000. Una verdadera guerra. La notable cantidad de muertes por armas de fuego, y en particular la sucesión de matanzas en escuelas, han llevado a diversas organizaciones a convocar la Marcha por Nuestras Vidas (March for our Lives, en inglés) el sábado 24 de marzo en Washington, para que la libertad de poseer armas de grueso calibre sea regulada.
​Los convocantes de la protesta demandan la prohibición de la venta libre de fusiles de asalto, por considerarlas armas de guerra que van más allá de la defensa personal. Pero defienden "el derecho de los estadounidenses respetuosos de la ley a poseer y portar armas, como se establece en la Constitución de los Estados Unidos".
Los organizadores también reclaman la prohibición de las revistas especializadas en armas de guerra, asegurando que aquellos estados que las prohíben tienen la mitad de tiroteos. Y sostienen que la verificación de antecedentes de los compradores reduce drásticamente los sucesos violentos.

sexta-feira, 9 de março de 2018

El lugar de la incertidumbre

¿Hubo en la historia de la humanidad algún grupo social que abandonara voluntariamente sus privilegios?
Quien piense o sienta que los varones no tenemos ningún privilegio respecto de las mujeres (o quien crea, por ejemplo, que los blancos no tenemos privilegios respecto de los negros) puede abandonar la lectura en este punto, porque estas líneas no están dirigidas a ellos, o ellas. Quien siga adelante, sepa que está ante un texto crítico pero, sobre todo, autocrítico.
El primer paso para cambiar algo es asumirlo. Ningún alcohólico, ningún adicto a cualquier otro tipo de droga, puede dejar la adicción si no reconoce que tiene un problema. O sea, si no siente, “en el alma y en cuerpo”, que el consumo está produciendo un daño que sólo se puede resolver trabajando muy duro para superarlo.
Asumirse como opresor no es nada fácil. En particular para las personas que somos de izquierda, que desde tiempos muy remotos nos pronunciamos contra todo tipo de opresiones: de clase, de raza, de sexo, de generación, por convicciones religiosas o ideológicas, entre otras.

sábado, 3 de março de 2018

Brasil tras los pasos de México

El gobierno de Michel  Temer entregó la seguridad de Río de Janeiro a las fuerzas armadas, el pasado 16 de febrero. Desde los cuerpos policiales hasta los bomberos y las cárceles, pasaron a ser gestionados por los militares. La excusa, como siempre, es la violencia y el narcotráfico; que existen y son enormemente peligrosos para la población.
Río es una de las ciudades más violentas del mundo. En 2017 hubo 6 mil 731 muertos y 16 tiroteos diarios con un saldo mínimo de dos personas muertas en cada uno, casi siempre negros. De las 50 ciudades más violentas del mundo, 19 son brasileñas y 43 latinoamericanas (goo.gl/CvnFQU). En paralelo, Brasil está entre los 10 países más desiguales del mundo, algunos de ellos también los más violentos, como Haití, Colombia, Honduras, Panamá y México (goo.gl/XPKd7Y).
En el caso de Río de Janeiro, la actuación de los uniformados tiene una característica especial: se focaliza en las favelas, o sea va en contra de la población pobre, negra y joven. En las 750 favelas de Río donde viven 1.5 de los 6 millones de habitantes de la ciudad. Los militares se colocan en las salidas y fotografían a todas las personas, les piden documentos y confirman su identidad. Nunca se había hecho este tipo de control de forma tan masiva y tan específica.
No es la primera vez que los militares se encargan del orden público en Brasil. En Río los militares intervinieron 11 veces en el año anterior, en el contexto de las misiones Garantía de Ley y Orden (GLO), una legislación que se aplicó en grandes actividades como las visitas el Papa y el Mundial de Futbol. Desde 2008, en 14 ocasiones asumieron funciones de policía. Sin embargo, ahora se trata de una ocupación militar que abarca todo el estado.

sábado, 3 de fevereiro de 2018

La estrategia del 1% y la nuestra

Los datos de los días recientes iluminan la estrategia del 1 por ciento más rico de la humanidad. Los medios divulgaron hacia finales de enero un estudio de Oxfam, donde se asegura que de toda la riqueza generada en 2017 en el mundo, 82 por ciento quedó en manos del 1 por ciento más rico, mientras la mitad de la población no recibió absolutamente nada. La economía funciona apenas para beneficiar a una ínfima minoría que concentra cada vez más poder (goo.gl/qZwgNJ).
El segundo dato proviene del Foro de Davos, donde se reúne el sector que representa los intereses del 1 por ciento. Todas las crónicas aseguran que los CEOS de las multinacionales y los hombres (hay pocas mujeres) más poderosos del mundo, estaban felices y convirtieron el encuentro anual en los Alpes suizos en una verdadera fiesta. Casi todos llegaron en jets privados; por los cuatro días de encuentros y conferencias y el acceso a las sesiones privadas pagaron 245 mil dólares (goo.gl/UBSLLa).
Realmente, tienen razones de sobra para estar felices. Las cosas, sus cosas, marchan de maravilla. Las cotizaciones en la bolsa de Wall Street se multiplicaron por tres desde la crisis de 2008. El índice Dow Jones estaba en 8 mil puntos durante 2009 y estos días cotiza a 26 mil. Una escalada permanente, aunque las economías están estancadas o apenas crecen. No hay ningún dato de la economía real que respalde el crecimiento exponencial de las bolsas, lo que muestra su desconexión con la producción y su conversión en meros casinos.

sábado, 22 de julho de 2017

La disputa China-EU fractura América Latina

Con sencillez y profundidad, Oscar Ugarteche y Armando Negrete, del Observatorio Económico Latinoamericano (Obela), trazan las nuevas fracturas tectónicas en la región en un breve y documentado artículo titulado Perspectivas de las economías latinoamericanas frente a la economía mundial (goo.gl/vGQV48).
El argumento central es que el giro proteccionista, en Estados Unidos con Trump y en Inglaterra con el Brexit, acelera los cambios económicos (y geopolíticos) en la región, donde las economías son cada vez más dependientes y están estructuralmente abroqueladas en el patrón de acumulación de la década de 1950, o sea, exportación de materias primas e importación de bienes industriales.
En este marco de profundización de la dependencia, la emergencia de China como actor central en el sistema-mundo ha provocado una fractura estructural en América Latina: Sudamérica ha virado hacia China y la cuenca del Caribe ha estrechado su histórica relación con Estados Unidos, sostienen Ugarteche y Negrete.
Para graficar esa fractura, muestran las tendencias comerciales de los países de América del Sur, por un lado, y los de América Central, México y el Caribe, por otro. El resultado es que México envía 81 por ciento de sus exportaciones a Estados Unidos, en tanto Brasil exporta sólo 12 por ciento y Argentina 5 por ciento a ese destino. El color de los gobiernos no es lo fundamental: el derechista argentino Macri ha renovado y profundizado los lazos con China, por razones estructurales.

sábado, 8 de julho de 2017

Brujas, perras y narcoparamilitares

"Muerte a las perras", se titula el panfleto distribuido por las Águilas Negras en el correo electrónico de una organización social de Bogotá. En este caso, la banda paramilitar amenaza a defensoras de derechos humanos (todas mujeres) y muestra un lenguaje y estilo que desnuda el carácter violento y machista del grupo armado.
Malditas perras sapas del gobierno gonorreas las bamos a matar por sapas y por andar de metidas donde no deben sapas hp luchando por los derechos de la mujer que mierda son si lo unico que son es sirvientas de nosotros aver si se van a hacer oficio de la casa malparidas, reza textualmente el volante reproducido parcialmente por la página pacifista.co (goo.gl/hoL4Hy).
La amenaza va dirigida a las integrantes de la Mesa Nacional de Víctimas: Van a caer con sus familias y a estos hp malparidos por estar apoyandolas los bamos a matar por metiches y no ser fieles a la causa.

segunda-feira, 17 de abril de 2017

Cuando la izquierda es el problema Raúl Zibechi

Estamos ante una lucha entre una burguesía conservadora venezolana que fue apartada del control del aparato estatal y una burguesía emergente que utiliza el Estado como palanca de acumulación.
Lo que está sucediendo en Venezuela no tiene la menor relación con una “revolución” o con el “socialismo”, ni con la “defensa de la democracia”, ni siquiera con la manida “reducción de la pobreza”, por desgranar los argumentos que se manejan a diestra y siniestra. Podría mentarse “petróleo”, y estaríamos más cerca. Pero los hechos indican otras inflexiones.
Estamos ante una lucha sin cuartel entre una burguesía conservadora que fue apartada del control del aparato estatal, aunque mantiene lazos con el Estado actual, y una burguesía emergente que utiliza el Estado como palanca de “acumulación originaria”.

sábado, 1 de abril de 2017

Asesinan periodistas para disciplinar medios

No son, no  pueden ser, efectos colaterales e indeseados de la guerra contra el narcotráfico. Los periodistas críticos son uno de los objetivos. No el único, porque el blanco principal siguen siendo los de abajo organizados. El asesinato es el modo que tienen los de arriba, esa compleja alianza narco-empresarial-estatal, para desorganizar movimientos y para neutralizar a los periodistas críticos y a los medios (pocos) que los publican. Me resisto a verlo de otro modo, por la propia historia de los medios.
Hasta hace algunas décadas, hasta los años 70 u 80 (fechas algo arbitrarias), quienes ponían orden en las redacciones eran los jefes de sección: política, sociedad, cultura, y así. El consejo de redacción era una suerte de comité central en los diarios y revistas semanales, que eran los medios más difundidos, seguidos y apreciados por quienes deseaban informarse con un mínimo de calidad en cuanto a los análisis y el estilo.
El jefe de cada sección acostumbraba reunirse con el grupo de periodistas que le tocaba dirigir, les proponía temas y escuchaba alguna observación, menor porque el poder funcionaba de arriba abajo. Un viejo periodista tupamaro, que oficiaba luego de la dictadura uruguaya como editor del quincenario Mate Amargo, solía decir –medio en broma medio en serio– que el buen periodista se limitaba a preguntar cuántas líneas debía escribir (hasta entonces no se mentaban caracteres) y, sobre todo, si la nota debía ser a favor o en contra.

sexta-feira, 10 de fevereiro de 2017

La oportunidad Trump

Dos puntos de partida. Uno, los cambios de fondo nunca se procesan en períodos de calma chicha sino en medio de tempestades que ponen todo patas arriba. Es en esos momentos cuando las fuerzas antisistémicas, forjadas en largos períodos en los sótanos de las sociedades, pueden aprovechar la debilidad y la crueldad del capital para mostrar a las mayorías que hay otros caminos más allá de la subordinación al sistema.

Dos, que uno de los más importantes problemas que enfrenta hoy lucha emancipatoria es la subordinación de los movimientos antisistémicos al capital financiero y a los estados, como lo señala Nancy Fraser en el memorable artículo “Trump o el fin de neoliberalismo progresista” (Rebelion, 23 de enero de 2017).

El aturdidor cacareo de los más poderosos medios del sistema, encabezado por The New York Times y seguido dócilmente por la inmensa mayoría de los medios del mundo, tiene un objetivo muy claro: reforzar la alianza Wall Street-Sillicon Valley-Hollywood con los nuevos movimientos sociales (feminismo, antirracismo, multiculturalismo y LGBTQ), como señala Fraser.

Esta alianza es un cortafuegos levantado por Bill Clinton en 1992, lo que la feminista estadunidense denomina “neoliberalismo progresista”, como forma de aislar a la clase obrera –vapuleada por el capital financiero y la globalización- de los movimientos sociales. Donde hubo exitosas luchas contra el neoliberalismo, fue donde se tejieron alianzas de hecho entre ambos sectores. El Argentinazo de diciembre de 2001 fue la convergencia de “piquete y cacerola”, o sea los obreros desocupados y las clases medias empobrecidas, algo que los de arriba buscan evitar de cualquier modo.

sábado, 4 de fevereiro de 2017

Las relaciones Estados Unidos-China

En uno de sus más recientes artículos periodísticos, Immanuel Wallerstein vuelve sobre un tema que ha trabajado anteriormente: asegura que las dos grandes potencias, Estados Unidos y China, se convertirán en socios estratégicos (goo.gl/FDUf6j). Su análisis es sólido y tiene la enorme ventaja, además del respeto que merece todo su trabajo, de que no es novedoso, sino que aporta nuevos argumentos a los que ha venido manejando desde mucho tiempo atrás.
Wallerstein sostiene que el principal motivo de las discordias actuales consiste en cuál de los países será socio mayor y cuál subordinado en la futura e inevitable alianza. No duda que China se está convirtiendo en la nueva potencia hegemónica global, pero asegura que está condenada a entenderse con la potencia en decadencia, del mismo modo que Gran Bretaña y Estados Unidos se entendieron después de 1945.
Asegura que puede establecerse una alianza no formal, una asociación no declarada, como la que mantuvieron la Unión Soviética y Estados Unidos desde los acuerdos de Yalta (febrero de 1945), en los que tácitamente se dividieron las zonas de influencia en el mundo de posguerra. En trabajos anteriores, Wallerstein sostuvo que luego de un periodo de transición hegemónica en el mundo se establecerán dos alianzas importantes: la de China y Estados Unidos por un lado, y la de Europa y Rusia por otro.
En este sentido, vale la pena escuchar a un notable estratega, el presidente ruso Vladimir Putin, quien defiende el euro a pesar la crisis en curso y recientemente aseguró que muy posiblemente Rusia llegará a integrar la Eurozona (goo.gl/C35cnU). Debe recordarse que la ofensiva de Washington contra Rusia, en particular la crisis y cambio de régimen provocados en Ucrania, busca impedir el aumento de los lazos políticos y económicos entre Moscú y Bruselas.
Sin llegar a disentir del análisis de alguien que considero una inspiración ineludible, quisiera exponer algunos problemas que pueden cambiar el rumbo que señala Wallerstein y quizá entorpecer o enlentecer este tipo de alianzas que llegarían a predominar en un nuevo mundo posterior al capitalista.

sábado, 10 de dezembro de 2016

Mujeres en movimiento

Decir que las mujeres, con sus   hijos e hijas, son el corazón de las resistencias, es tan cierto como insuficiente. Hace falta convivir en la cotidianeidad de los abajos para comprobar los tremendos cambios que se registraron en apenas una década y media, desde el ciclo de luchas anterior (entre finales de los 90 y comienzos de la década de 2000, en Sudamérica) hasta las renovadas luchas de estos años.
En el movimiento piquetero argentino, entre 1997 y 2002 aproximadamente, las organizaciones tenían mayoría de mujeres, un 55-60 por ciento de quienes acudían a las asambleas. Las razones que encontramos en aquellos momentos son que ellas tomaron en sus manos la alimentación de sus hijos, mientras los varones estaban deprimidos, porque la desocupación les imposibilitaba seguir siendo los proveedores de sus familias y, por lo tanto, perdieron el papel central que habían tenido.
En los movimientos de las periferias urbanas actuales, el porcentaje de mujeres siguió creciendo. En un reciente intercambio con un movimiento territorial en Córdoba, en Barranca de Yaco, periferia muy pobre de la ciudad, comprobamos que son mujeres más de 90 por ciento de quienes asisten a las asambleas. Además de la asamblea semanal, a la que acuden unas 90 personas, el movimiento puso en pie una asamblea quincenal de mujeres, lo que revela que la participación femenina empieza a modificar las relaciones entre géneros y no está sólo volcada a conseguir alimentos.
Ellas son mayoría también en los grupos de trabajo en las huertas y en la albañilería, por lo que desbordan el involucramiento tradicional en espacios como los comedores y las meriendas de los chicos. El papel de las mujeres ha cambiado no sólo en la cantidad de mujeres involucradas, sino también en la calidad de los trabajos que hacen.
Lo más sorprendente fue conocer un pequeño pueblo del norte de Córdoba, Sebastián Elcano, de apenas 2 mil 500 habitantes rodeados de cultivos de soya a 180 kilómetros de la capital. En el pueblo hubo varios feminicidios, el último hace apenas un mes. Las mujeres se concentraron en repudio del asesinato, convocadas por la Federación de Organizaciones de Base (FOB). La mayoría de las movilizadas acuden semanalmente a las asambleas del movimiento.
Por lo menos dos mujeres del pueblo acudieron a los últimos Encuentros Nacionales de Mujeres, en Mar de Plata en 2015 y en Rosario este año, y unas cuantas compañeras viajan tres horas hasta Córdoba para las marchas del Ni una menos. El movimiento de mujeres impacta incluso en pequeños pueblos rurales, donde el poder de los caciques y de la policía es muy fuerte aún.

sábado, 3 de dezembro de 2016

Cuba (y Fidel y el Che) en América Latina

Ningún proceso político marcó la región latinoamericana con huella tan profunda como la revolución cubana. Ni las revoluciones indias de Túpac Amaru y Túpac Katari, ni la revolución negra en Haití. Ni siquiera la potente revolución mexicana de Villa y Zapata o la casi desconocida revolución boliviana de 1952. Lo sucedido en Cuba electrizó al continente. Consiguió imantar la vida política en dos poderosos polos que, en resumidas cuentas, se decían anti y pro imperialismo.
Quien revise la prensa de la época, como el semanario Marcha –donde escribían Mario Benedetti y Juan Carlos Onetti y que estuvo dirigido por Eduardo Galeano–, podrá detectar la polarización que se registró entre sus lectores. Pero, sobre todo, el apasionamiento en la defensa de la revolución, pilotada por jóvenes que esgrimían argumentos sencillos y contundentes, que hablaban sin vueltas y lanzaban invectivas al imperio que pocos se habían atrevido a pronunciar antes.
La influencia del Che y de Fidel en América Latina tuvo la fuerza de un maremoto entre los más jóvenes, que descubrían que se podía hacer política de otro modo, sin dobleces ni retóricas va­cías; que se podía decir pan al pan y vino al vino, algo que las élites de la época habían olvidado en el tan largo como inútil ejercicio del poder.
Hacia comienzos de la década de 1960, la región había girado hacia la izquierda, primero en el terreno de la cultura, poco después en la política. De modo que había un clima favorable para aceptar la realidad de una Cuba revolucionaria, que enseñaba que el camino de la acción directa era más fecundo que las decepcionantes liturgias electorales que replicaban una y otra vez los partidos comunistas. La revolución cubana interpeló las estáticas estrategias comunistas, razón de más para entusiasmar a una juventud estudiantil ávida de acciones callejeras desafiantes para las oligarquías.

segunda-feira, 2 de maio de 2016

Reflexiones al hilo de la crisis brasileña

Las clases dominantes del mundo decidieron, hace relativamente poco tiempo, desatar una guerra contra los pueblos para mantenerse en el poder en un periodo de cambios agudos. Decidieron que para desatar esa guerra las democracias son un obstáculo, y necesitan, del modo que sea, neutralizarlas, ponerlas a su servicio, así como a los gobernantes electos. En este punto no admiten la menor fisura.
Para deducir el pensamiento estratégico de los de arriba hay que ponerse en su lugar, ya que no lo suelen formular de forma abierta. Debemos preguntarnos qué haríamos si formáramos parte del uno por ciento que tiene asegurada la dominación.
La primera respuesta es que hay demasiada gente en el mundo y que el planeta no admite tanta población, si es que todos quisieran vivir, no ya como vive ese 1%, sino, por ejemplo, a nivel del 20-30% de mayores ingresos. El mundo diseñado para el dominio del 1% apenas tolera la mitad de la población actual del planeta. El resto sobra y ya no cuentan siquiera como productores de plusvalor, porque el sistema acumula robando. La cuestión es qué políticas se derivan de esta constatación.
La segunda es que el 1% abandonó el Estado de bienestar (o sucedáneos similares como los que tuvimos en América Latina) y no entra en sus planes revivirlo. Por lo tanto, las democracias que conocimos ya no son necesarias ni útiles para el tipo de sistemas políticos funcionales a la acumulación por desposesión/despojo/robo que estamos padeciendo. Su lugar lo ocupa la creciente militarización de las zonas pobres, como las periferias urbanas y todos aquellos espacios que las grandes multinacionales colonizan, desplazando pueblos enteros.
Por supuesto, el 1% jura fidelidad a la democracia y a sus valores, porque necesita ilusionar a buena parte de los de abajo sobre la importancia del voto y del sistema de partidos. Pero, por encima de esto, requiere una camada de personas que se desempeñen como representantes y que actúen como intermediarios entre ellos y el resto de la población. Como señala Immanuel Wallerstein, la dominación es estable cuando se asienta en tres partes y es inestable cuando hay sólo dos. Los sectores intermedios son claves para el sistema: desde las clases medias hasta las academias, pasando por los políticos y los grandes medios de comunicación.

sábado, 2 de abril de 2016

La nueva derecha en Brasil

La hegemonía en las calles brasileñas pertenece hoy a la derecha, por primera vez en 50 años. Poco antes del golpe de Estado de marzo de 1964, la derecha protagonizaba grandes manifestaciones contra el presidente progresista João Goulart, como la Marcha de la Familia con Dios por la Libertad en São Paulo, que congregó a cerca de 300 mil personas (http://goo.gl/J3wE1).
Bajo la dictadura la izquierda ganó las calles. A contrapelo, impuso modos de protesta, símbolos y discursos que sentaron su hegemonía hasta el 20 de junio de 2013. Ese día comenzó la llamada Revuelta de los Coxinhas (término peyorativo para referirse a varones blancos de clase media alta, engreídos, pitucos en lenguaje rioplatense).
Lo que sucedió aquella noche en las principales ciudades del país aún no ha sido dilucidado, pero lo cierto es que aprovechando manifestaciones masivas del Movimento Passe Livre (MPL) contra el aumento de las tarifas del transporte urbano, decenas de miles de coxinhas con la bandera de Brasil y los colores verdeamarelo desembarcaron en las marchas, agredieron y expulsaron a quienes portaban símbolos de izquierda y tomaron el control de las manifestaciones.
No es la simple reproducción de la vieja derecha católica y militarista que apoyó el golpe de 1964. Es una nueva derecha: sin partido, de clase media alta (con ingresos de más de cinco salarios mínimos), apoyada por empresarios industriales mientras el agrobusiness está en el gobierno; que acepta el aborto, el matrimonio igualitario, la despenalización de la mariguana y la gratuidad de los servicios públicos (http://goo.gl/AMSH3n). Pero se opone a las cuotas para estudiantes negros en las universidades y cree que Bolsa Familia la perjudica.

segunda-feira, 14 de março de 2016

Golpe al corazón de la izquierda latinoamericana

La crisis que afecta al PT tendrá repercusiones en toda la región latinoamericana, ya que las fuerzas de izquierda y progresistas siempre se referenciaron en una suerte de “hermano mayor” que ahora enfrenta lo que puede ser su fase terminal.
Tarso Genro, uno de los cuadros históricos del Partido de los Trabajadores (PT) y ministro de Justicia durante el segundo gobierno de Lula, sostiene que “el ciclo que llevó al PT al gobierno está agotado” (Folha de São Paulo, 6 de marzo de 2016). En paralelo, agrega que es muy difícil que tenga chances de permanecer en el poder en el próximo período, porque estamos ante “el fin de un ciclo económico, social y político de Brasil”.
En días de profunda incertidumbre y de fuerte ofensiva mediática y judicial contra el principal partido de la izquierda latinoamericana, está resultado difícil hacer análisis que superen el cortísimo plazo, para vislumbrar el futuro de esta fuerza política. Genro sostiene que el juez Sergio Moro se inspira en Carl Schmitt (1888-1985), jurista y filósofo alemán que colaboró con el régimen nazi. “Es el imperio que el Estado debe tener sobre la ley, descartando inclusivo los procedimientos legales, el problema que estamos enfrentando con esa innecesaria conducción forzada de Lula a declarar”, dice Genro.
La lógica de la justicia, en este caso, consiste en “apuntar primero a una persona, después intentar producir pruebas contra ella, lo que es un procedimiento de excepción al margen de la legalidad constitucional, generando un derecho paralelo, una Constitución paralela”. Todo el sistema judicial está distorsionado, dice Genro, incluyendo las famosas delaciones premiadas.

quinta-feira, 31 de dezembro de 2015

Europa: Un continente a la deriva

Observada desde el Sur, la Unión Europea aparece desdibujada. El continente que jugó fuerte en América Latina en la década de las privatizaciones neoliberales, haciéndose con empresa estratégicas, parece haber perdido su propio perfil cuando el mundo atraviesa su mayor crisis de dominación.
“Quien lleva la batuta en Europa es Alemania y tiene una gran complementariedad económica con Rusia”, sostiene el analista geopolítico Alfredo Jalife. El aserto no sólo pega en la diana sino que consigue explicar lo sucedido en 2013, el año de inflexión donde la Unión Europea terminó por someterse a la política del Pentágono de cerco a Rusia para conseguir un cambio de régimen, o sea su aniquilamiento como potencia geopolítica global.
Zbigniew Brzezinsky -ex asesor de Seguridad Nacional de Carter y consultor de Obama- hizo su apuesta al factor militar señalando en un tuit, a principios de febrero de 2015, que “un pequeño contingente de tropas de Estados Unidos en los países bálticos en forma continua deberá hacer más reticente a Putin para que no cometa algo estúpido”.
En Europa central se juega una vez más una partida de ajedrez entre Occidente y Oriente, con repercusiones para todo el mundo. No por casualidad, la mayor parte de las 850 bases militares de Estados Unidos están en Europa. En total, son 342 instalaciones del Pentágono en suelo europeo, de ellas 179 en Alemania, 58 en Italia (aunque varias fuentes aseguran que superan el centenar) y 27 en Inglaterra.
Cuando existía la Unión Soviética el discurso occidental decía que esas instalaciones tenían por objetivo defender a Europa de una eventual invasión del Pacto de Varsovia. Cuando desapareció el régimen soviético y Rusia se convirtió en un país capitalista, los soldados y las bases siguieron en su lugar, no para defender a Europa sino para mantenerla ocupada, o sea dentro del área de influencia de los Estados Unidos.