La identidad sexual moderna tiene sus orígenes ahí en los primeros años
del siglo XX, los más productivos de las tres estrellas de la pintura
austriaca: el simbolista
Gustav Klimt (1862-1918), el expresionista (y poeta)
Oskar Kokoschka (1886-1980) y el también grabador
Egon Schiele (1890-1918). El
Museo Belvedere de Viena repasa aquel génesis desde la
mirada desde estos tres hombres hacia las mujeres,
con una exposición que muestra la colaboración de estos artistas en el
rompimiento con los imperativos morales del siglo XIX que da paso a una
nueva era en la que cambiarán los roles sexuales tradicionales.
No fue solamente la creciente participación de la mujer en la
sociedad lo que agitaba la calma burguesa del fin de siglo vienés, sino
que el sincero deseo manifiesto de la lujuria sexual de hombres y
mujeres. Un corte transversal a aquellos cambios en el imaginario
colectivo de la época es lo que se refleja en
«Klimt/Schiele/Kokoschka y las mujeres»,
la exposición del palacio Belvedere Inferior que se acerca a ese nuevo
espíritu desde la mirada plasmada en tela de estos tres monstruos de la
pintura europea. Cada uno desde su constelación artística, pero con
evidentes similitudes entre ellos.
Sem comentários:
Enviar um comentário